El suicidio de su hija a los 16 años, víctima de ciberbullying, inspiró a Adrian Derbyshire a convertirse en una voz incansable contra este mal que en Gran Bretaña se cobra cuatro vidas de jóvenes por día. Julia murió en octubre de 2015. Su padre la encontró en su habitación, colgada. Había intentado ahorcarse. Pero no murió de inmediato. Fue trasladada al hospital y tras cinco días de agonía, finalmente fue desconectada. Antes, su padre tomó fotografías de su estado. Y este año, el día que Julia hubiera cumplido 18 años, Adrian decidió publicar esas fotografías de su hija en el hospital, conectada a un respirador artificial que la mantuvo con vida esos cinco días.

 

“En el día del cumpleaños 18 de Julia y para crear conciencia para la campaña (contra el bullying) publico las fotos de Julia minutos antes de morir”, publicó Adrian el pasado 8 de marzo en su perfil de Facebook. “Debemos continuar luchando para terminar con la estigmatización, el bullying y el odio. Y apoyar a aquellos que sufren enfermedades mentales por esta causa”, añadió.

 

 

“No puedo explicarles cómo me siento, he ido más allá del límite de devastación y pérdida, pero esta historia devastadora de una joven y bella mujer que renunció a si misma y a su propia vida debido a otros tiene que ser escuchada”, agrega el post. “Generar conciencia es el único camino que conozco para apoyar a otros, para que después de leer esto busquen ayuda y apoyo”.

 

Julia nació en el Reino Unido y a los cuatro años se mudó a los Estados Unidos. Regresó 10 años después, tras haber sufrido problemas de acoso online y episodios en los que se había provocado heridas. Adrian, dos veces medalla de oro paralímpico en esgrima, en aquel momento sumó a su hija a su campaña para inspirar a niños a superarse a través del deporte. Sin embargo, Adrian no sabía que Julia seguía frecuentando sitios en los que era víctima de abuso online. La joven usaba una identidad falsa en foros donde se promovía el suicidio y la automutilación de adolescentes.

 

 

Diecisiete meses después de la trágica muerte de su hija, Adrian quiso darle un nuevo impulso a su campaña. Y por eso decidió publicar las fotos de su hija en los minutos previos a su muerte. “Ver las fotos trajo de vuelta todas las emociones de aquel momento y me hizo sentir físicamente enfermo. Pero si esto puede ayudar a un padre o a una familia a no pasar por lo que yo he pasado, entonces de eso se trata esta campaña”, añadió.