Diana Sirokai y Callie Thorpe son modelos de talle grande. Ellas aportan diversidad al mundo de la moda y buscan superar la superficialidad de la profesión. Por eso decidieron demostrar que el excesivo retoque fotográfico no sólo distorsiona la realidad sino también afecta la autoestima de las personas, especialmente de las mujeres.

 

Las jóvenes compartieron dos imágenes en Instagram en las que se las ve sonriendo y abrazadas. Sin embargo en una se las ve al natural y en la otra se aprecia el brutal retoque que tuvo la foto.

 

 

En la imagen sometida a Photoshop, las modelos no sólo lucen más delgadas, sino que también sus pieles se ven lisas y libres de cualquier imperfección. La tarea de retocar la pidieron ellas mismas a una fotógrafa amiga para poder mostrar claramente las diferencias.

 

"No es de extrañar que las mujeres estén llenas de inseguridades (si) durante años, hemos sido sometidas a imágenes perfectamente retocadas", escribió Callie Thorpe.

 

"Creo que nos vemos perfectas tal como somos. Dos amigas sonriendo para una foto. Queremos mostrarles a las mujeres que está bien verse ‘normal’, tener celulitis, estrías y estómagos que no son planos ni tonificados", agregaron.

 

Su crítica no es hacia la herramienta en sí sino hacia el abuso del retoque: "Sé feliz contigo misma, con quién eres y en la piel en la que estás", dijeron.