Después de que el niño llegara al mundo en un parto domiciliario, Hunter lo agarró en sus brazos y ese momento hermoso fue registrado con mucha sensibilidad por la fotógrafa y doctora Nicole Lahey, quien posteó en agosto del año pasado el increíble momento.

 

Junto con la foto, la profesional escribió un texto inspirador que publicó en las redes sociales, para brindar una importante lección sobre la naturalización del parto y principalmente entre los niños.

 


La doctora explicó cómo fue la participación de Hunter en el nacimiento de Rory y cómo la niña estaba preparada para esa experiencia, a pesar de su corta edad.

 

 

"Muchas veces, los clientes me preguntan si es recomendable tener hijos presentes en el nacimiento. Mi respuesta generalmente es sí. Los padres de Hunter la prepararon para esa experiencia, debido a que discutieron la anatomía en términos adecuados y la niña no tuvo miedo de la sangre que vio. Ella no se aterrorizó cuando su madre pujó a su hermano hacia fuera y en ningún momento se puso nerviosa o preocupada. Ella hizo preguntas, jugó con sus muñecas, comió bocadillos y nos entretuvo a todos con su ternura".

 

"Ella agarró la cabeza de su hermano cuando salía y animaba a su madre cuando ella pujaba hacia fuera. Entonces la niña acarició el pelo de su madre con mucha suavidad, mientras ambas miraban amorosamente hacia esa nueva y pequeña vida en el frente ellas".

 

"Yo dije: “Hunter, ¿quieres quitar tu camiseta y sostener a tu hermano?" sin dudarlo, ella comenzó a quitarse la camiseta, pero me preguntó para qué. Le respondí: “los nuevos bebés aman la sensación de tu piel y a ti te va a encantar”. Ella estaba en el cielo y no quería devolverlo. La niña lo sostuvo con la mayor sonrisa mientras él corría la cabeza buscando un pecho. Se rió cuando le dijimos que quería lactar. El nacimiento es la parte más normal de la vida; y es esencial compartirlos con tus hijos para enseñarles desde el principio que en el nacimiento no hay nada que temer. El nacimiento es fuerza".