Justin Bieber siempre genera cosas que impactan en las redes sociales.

 

Parecidos ataques de amor-odio le dan con su cuenta de Instagram, que lo mismo bate récords que se decide a cerrarla (como hizo en agosto de 2016) o que vuelve a abrir (meses después, en febrero de 2017).

 

Ahora tiene más activos que nunca a los dos: su cuenta de Instagram (con 92 millones de seguidores) acumula con facilidad 10 o 12 imágenes nuevas cada día... y sus fans cada vez se llevan más decepciones.

 

 

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La última llegó el martes 12 de septiembre, cuando el cantante subió un selfie de sí mismo en la que se puede considerar una de las fotos más asquerosas jamás colgadas en la red por un personaje público.

 

Así, Bieber ha subido a la red una fotografía en la que se le ve masticando comida, con el rostro muy cerca de la cámara. Una imagen repulsiva no demasiado agradable que no ha gustado ni siquiera a sus seguidores (aunque siempre hay alguno que lo califica de "superadorable").