Chris Wenzel (41) era un famoso tatuador oriundo de Canadá. Falleció el 28 de octubre de 2018 luego de una grave complicación intestinal. Tras su muerte, su esposa Cheryl Wenzel, dio a conocer que en su última voluntad le había solicitado que guardara los dibujos que había hecho él mismo en la piel.

Tiempo después de su deceso, la mujer inició un costoso proceso para quitarle la piel que culminó con una exposición en Saskatoon Tattoo Expo, una galería de arte del país del norte. Como los tatuajes eran lo más importante en su vida, según relata Cheryl a la cadena CBC, ella no pudo resistirse a tal pedido del hombre que amaba.

“Siempre pensó que perdía el tiempo haciéndose tatuar si el producto final se iba con él a la tumba. Dijo que preferiría ver la obra de arte exhibida para los demás”, aclaró sobre el extraño requerimiento el artista.

Luego de obtener toda la piel con los dibujos, sobrevino un proceso para enmarcar los diseños. Para ello Cheryl recurrió a una empresa norteamericana. A Save My Inck Forever le tomó tres horas enmarcar la piel y protegerlos de rayos ultravioleta a través de un vidrio especial.

La obra final consta de cuatro piezas que estaban en los muslos, brazos y espalda de Wenzel. Los gastos ascendieron a 80 mil dólares por lo que Cheryl recaudó parte de los fondos a través de una campaña. Lo cierto es, que lo que para algunos puede resultar espeluznante para otros es una conmovedora historia de amor, ya que ella le cumplió su deseo.