En los últimos días, prácticamente todos los australianos  conocieron a Buddy, un perro que pasó de villano a héroe en apenas unas horas y conmovió al país.

Según medios locales, Buddy intervino el jueves pasado en un sobrecogedor suceso, cuando una mujer de 27 años supuestamente trató de ahogar a sus dos hijos de corta edad en el río Murray en su paso por la ciudad de Moama, al sudeste del país, según 'The Sydney Morning Herald'.

Los dos niños se encontraba en el agua luchando por su vida, cuando el perro llegó e intentó auxiliar al mayor de ellos, de nueve años de edad. Lamentablemente, su hermano menor, de cinco, no pudo salvarse y su cuerpo sin vida apareció el sábado.

Durante la dramática escena, Buddy, al tratar de salvar al mayor de los niños, lo mordió en el brazo a él y también a la madre. Tras ver las heridas, los policías pusieron al animal bajo custodia al considerar que había atacado a los miembros de la familia. 

Sin embargo, los dueños del perro aseguraron que Buddy se había criado con niños y que jamás había mostrado un comportamiento agresivo, por lo que crearon una petición en las redes sociales pidiendo a las autoridades que no sacrificaran al pitbull, logrando más de 50.000 firmas en dos días.

Tras avanzar en sus investigaciones, la Policía de Nueva Gales del Sur recomendó a las autoridades locales no ejecutar a Buddy, ya que el perro "estaba respondiendo a unas circunstancias extremas". El perro, visto ahora como un héroe por la comunidad, pudo finalmente regresar a su hogar.

Mientras tanto, la madre de los niños, que no puede ser identificada por razones legales, fue acusada formalmente de asesinato y de intento de asesinato.