El paciente, un hombre de 60 años residente en la ciudad de Hanzhong, al noroeste de China, sufrió una tumefacción tan intensa en su miembro que los médicos del Hospital Popular de la ciudad no tuvieron otra opción que pedir ayuda a los bomberos.

 

El hombre esperó hasta el último momento en su casa, mientras su familia trataba en vano de ayudarle. Su miembro se fue inflamando y cuando llegaron al hospital la situación era desesperada con riesgo de perder su preciado órgano.

 

Las imágenes del vídeo son elocuentes: el afectado con las piernas abiertas, mientras los médicos con una amoladora cortan el dispositivo sexual. Lo lograron después de 30 minutos de pericia y paciencia. Uno de los médicos chinos dijo que "si hubiéramos esperado más, habríamos tenido que cortar el pene completamente".