Kaiga, un pequeño pueblo en el sudoeste de India se vio convulsionada por la aparición de una peligrosa cobra real de más de 3,5 metros de largo en medio de una gran sequía.

 

Los pobladores estimaron que el animal se acercó para buscar agua e intentaron ayudarlo. Así, mientras un poblador le sostenía la cola, un agente del servicio de protección de la naturaleza se acercó a ella con una botella. El resultado fue sorprendente.