Una mantarraya tenía un anzuelo atrapado justo debajo de uno de sus ojos, por eso, se acercó a un grupo de buzos en el arrecife de Ningalóo en Australia, para pedirles ayuda.

El impresionante y sorprendente hecho quedó registrado en la cámara de los jóvenes que se encontraban conociendo el lugar guiados por el fotógrafo submarino de 28 años Jake Wilton.

La mantarraya de tres metros de ancho habita en la zona desde al menos 30 años, según los registros de los organismos de vida silvestre que resguardan el sector.

Manta Ray looks for help from snorkelers

SOUND ON �� What an incredible animal interaction we were lucky enough to witness ��#MantaRay #snorkeling #animalrescue

Publicada por Seadog TV & Film Productions en Jueves, 27 de junio de 2019

Este cambio en su manera de actuar llamó la atención del joven quien se acercó al animal. Fue en ese momento en que "Freckles" se movió pero solo para que el buzo lograra ver los anzuelos que estaban insertados debajo de uno de sus ojos.

Según el sitio de noticias Perth Now, la mantarraya tenía tres anzuelos incrustados. "Tuvo que desenrollar su lóbulo para mostrarme dónde estaban incrustados los ganchos", dijo Wilton.