"Todos los pisos le pedimos piedad; calmen a León. Un infierno el crío, No a León", reza el mensaje colgado en la puerta del departamento, donde Alejandra se hospeda junto a su pequeño hijo. "Le costó adaptarse. Además, son las primeras vacaciones sin su papá, capaz que por eso lloraba tanto. Lo extrañaba. Entiendo que el berrinche moleste, pero lo del cartel me pareció muy violento", se quejó Alejandra, la madre del pequeño León.

 

 

El edificio donde escracharon al bebé queda en la calle San Luis, en una zona céntrica de Mar del Plata.  "Es violento, si me tocás el timbre todo bien. Podemos charlarlo", dijo la mujer indignada con sus vecinos.