Lo que para muchos es un gesto automático en redes sociales, para la Justicia de Turquía puede tener consecuencias legales. Un tribunal de la ciudad de Kayseri consideró que los “me gusta” reiterados en publicaciones de otras personas pueden ser causal de divorcio, al entender que afectan la confianza y el equilibrio emocional dentro del matrimonio.
El caso se volvió viral luego de que una mujer solicitara la disolución del vínculo al denunciar que su esposo dedicaba gran parte de su tiempo a interactuar en redes sociales con fotos de otras mujeres. Según la presentación judicial, no se trató de hechos aislados, sino de una conducta repetida y visible que derivó en una exposición pública y un daño emocional sostenido.
El tribunal dio lugar al planteo y sostuvo que, aunque un “like” no implica una infidelidad física, la reiteración de este tipo de interacciones puede convertirse en una forma de abandono emocional. En su fallo, los jueces remarcaron que la vida digital forma parte de la realidad cotidiana y que los comportamientos en redes no están exentos de responsabilidad.
Durante el proceso, el hombre intentó defenderse alegando que su pareja sufría “celopatía digital” y que controlaba de manera excesiva su actividad online. Sin embargo, la Justicia desestimó esos argumentos y respaldó la postura de la demandante, al considerar probada la afectación a la confianza conyugal.
Como consecuencia, el tribunal ordenó el pago de una pensión alimentaria mensual y una indemnización económica por daños morales, una decisión que luego fue ratificada por una instancia superior.
El fallo desató un fuerte debate en Turquía y en redes sociales, donde muchos usuarios comenzaron a preguntarse hasta qué punto un simple gesto virtual puede tener impacto en la vida real. Abogados y especialistas en derecho de familia advirtieron que, a partir de este antecedente, las capturas de pantalla y la actividad digital podrían convertirse en pruebas clave en futuros divorcios.
El caso dejó una conclusión tan llamativa como contundente: en la era de las redes sociales, un “me gusta” puede ser mucho más que un click inocente.

