Así como encarna el vivo retrato de la fantasía del macho argentino, María Eugenia Ritó también es una bomba que detona cuando quiere destapar la olla del escándalo. De esta manera, hizo polémicas confesiones sexuales en el ciclo La Pregunta Animal y casi se agarró de las mechas con Carlos Perciavalle, con quien ahora se terminó abuenando.
Eléctrica y de pocas pulgas, ella es así. Su arma mortal es su lengua, sin lugar a dudas. Como se puede comprobar en los programas dedicados a las candentes rencillas de la temporada 2010, la exhuberante vedette tiene la virtud de anular a sus enemigos haciendo uso (y abuso, a veces…) de su nada delicada boquita. Incluso pudo con la táctica ofensiva de Carlos Perciavalle, con quien se cruzó en varias oportunidades, en plena función de Primera dama se busca, la obra con la que sube a escena en Mar del Plata.
Muy cocorita, ella mostró su fortaleza para hace frente al histérico humorista uruguayo, a quien acusó de pisarle los remates de su texto y agredirla verbalmente.
Pero la batalla terminó cuando el veterano tiró la toalla. Según Primiciasya.com, fue él quien tomó la iniciativa para ponerle punto final al tema acercándose, dándole un beso e invitándola a "dejar de pelear". La Ritó aceptó gustosa la reconciliación (¿cuánto durará?, nadie sabe, todavía queda verano para pelear).
Pero así como es buena guerrera, la rubia dinamita más famosa de las tablas porteñas también es una gladiadora en los calientes terrenos de la seducción. Invitada por Gerardo Rozín para ser protagonista del ciclo que comanda por América TV, la bombita hizo otra explosiva revelación: "Hay días que me gusta el sexo más salvaje, que te peguen, y otro días más tranqui". Lógicamente, luego de esta frase, la onda expansiva de la detonación fue en aumento y no atenuó la temperatura de la conversación. Que de soltera no dejó "títere con cabeza", que tuvo "sexo casual" y que tiene fantasías con otras mujeres, pero aún no tuvo la oportunidad de concretar un encuentro lésbico, fueron otras de las tantas declaraciones de la bailarina -que posó muy liviana de ropas en la Playboy de marzo de 2009- y aseguró que cuando inició su carrera en los medios, le llegaron a ofrecer 10 mil dólares por sexo. Polvorita viva…

