El motor fundamental para la recuperación de Charly. Con ese rótulo pegado en la frente por los siglos de los siglos, Palito Ortega está de vuelta. Y si bien el título es merecido, no menos cierto es que también le devolvió la vida (al menos pública) y la buena imagen al cantante tucumano, que hoy celebra su cumpleaños número 67 otra vez en el centro de la escena.
Si bien la puerta se le volvió a abrir apenas tomó la decisión, nada sencilla por cierto, de llevarse a su amigo a casa; fue después que la enorme expectativa por ver a Charly fuera de peligro cedió un poco tras sus últimas apariciones, que el nombre de Palito comenzó a ocupar el blanco de las miradas… y también de las polémicas. Es que si bien para muchos la ex figura del Club del Clan es ese amigo incondicional que le dio la mano al viejo rocker cuando estaba al borde del abismo, para otros detrás de esa entrega sobrevuelan ignotos intereses.
Instalado en algunos medios nacionales, el debate llegó incluso al ciclo radial que conduce Mario Pergolini en la Rock & Pop, tras el mini-recital que Charly dio días atrás en Luján. Eduardo de la Puente, por ejemplo, fue uno de los que expuso sus dudas y planteó que Don Ramón hace lo que hace un poco para redimirse y reivindicarse ante todos lo que lo criticaron en épocas pasadas, tal como reflejó Primiciasya.
En este terreno, vale recordar que en entrevista con Perfil; Palito -que desde el 2002 caminaba el regreso- hizo un mea culpa y pidió perdón por las películas que rodó en tiempos de gobierno militar, varias de ellas tildadas como "funcionales a la dictadura", aunque también dijo que lo mismo deberían hacer la Iglesia y gran parte de la prensa. Y Diego Capusotto, con más humor, muestra una versión "montonera" del artista en Canal 7: la parodia del "Bombita Rodríguez" que, dicho sea de paso, Palito confiesa que le divierte.
Pero haya o no lavado su imagen con este gesto altruista, no se puede negar que ser casi un padre para Charly (a pesar de la escasa diferencia de edad, apenas una década) reinstaló su nombre en el ruedo profesional vernáculo, luego de largos años de ausencia en los que el cantante de Despeinada y Un muchacho como yo era apenas un recuerdo simpático de aquellos dorados ’60 y ’70.
Convertido en la sombra de Mr. Say no more (no se despega de García), Palito -que enloqueció varias veces a sus chicas de San Juan, la última vez en enero de este año, en Albardón- no sólo volvió a pisar más fuerte. Como si eso fuera poco, hasta recibió la propuesta de Nito Artaza (zorro viejo en esto de aprovechar oportunidades) para ser figura de su espectáculo en la temporada veraniega 2009-2010, a lo que dijo sí. Y, ya instalado, también volvió a opinar públicamente de política, terreno que lo tuvo como protagonista en sus épocas de gobernador de Tucumán, senador y candidato a vicepresidente y que, como contó alguna vez, le dejó un gustito amargo.
Si hay segundas intenciones o no, pocos lo saben. Pero ante el ataque, la mejor defensa del cantante parecen ser las palabras del mismo Charly: "Si Palito no aparecía, yo me estaría cortando las venas".

