El actor y músico José Luis Serrano encarna el entrañable personaje de Doña Jovita que volverá a San Juan para la Fiesta de la Semilla y la Manzana que se realizará en Iglesia para hacer reír a chicos y grandes en la noche del domingo 15. Por los pagos de Mina Clavero, Serrano arrancó muy bien la temporada teatral con su nuevo espectáculo: "Flechazo a Doña Jovita" (la viejita de Traslasierra), que va teniendo exitosas funciones. Previo a su llegada a San Juan, habló con DIARIO DE CUYO.
– ¿Así que Doña Jovita se enamora?
– Es algo nuevo que le sucede, porque conocerá un jubilado porteño. Ellos se conocen en un colectivo y el viejito le dice cosas bonitas que ella nunca había escuchado, que en este caso eran versos de tango. Será un contraste grande porque Jovita nunca esperó que le pasara esto y eso nos permitió recrear situaciones atípicas que no se dan en la vida de las sierras. De golpe le sucede esto y da lugar a que se generen ilusiones y cosas para creer que puede haber otra vida aparte de lo previsible.
– ¿Cómo surgió la idea?
– Bueno es un proyecto ambicioso, porque trabajo con Eugenio Zanetti, un ganador del Oscar que es amigo mío de hace muchos años y cuando lo hablamos me propuso trabajar en una comedia musical. Nunca pensé que se enganchara tanto, así que me dije y ¿si buscamos un novio para Jovita? Entonces nos pusimos manos a la obra.
– ¿Qué piensa Jovita de la llegada de los shows de Ricardo Fort, Nazarena Vélez o Paula Chávez a Carlos Paz?
– La verdad que Doña Jovita no reflexionó sobre esto, pero yo interpreto que el aluvión de artistas porteños a Carlos Paz es por Tinelli, por su impacto y a consecuencia del bombardeo diario que se da desde Buenos Aires. Lo nuestro es otra cosa, amamos y respetamos al teatro con un personaje que el pueblo ya lo hizo propio hace 25 años y por lo tanto siento una enorme responsabilidad. Entonces debo reanimarlo y darle nuevas aristas…
– Un desafío…
– Es un verdadero desafío porque creo en que el teatro no necesita del bombardeo del éxito. Es una actividad humana necesaria que puede hacerse fácilmente en las escuelas, que no necesita sala, hasta se lo puede poner debajo de un árbol. Debemos seguir creyendo se puede hace teatro y buen arte. Los mediáticos por lo general ponderan lo sexual, pero es mal manejado, exagerado y de manera compulsiva. Ojo que también la clientela se maneja así y eso lo convierte en previsible, lo que digo no lo hago desde un lugar purista, sino que a lo previsible se vuelve repetitivo y aburrido.
– Aunque sean taquilleros y generen escándalos alrededor ¿Es lo que realmente la gente quiere?
– Hay de todo. Hay gente que se divierte de ese ruido y participa de eso. Pero lo veo desde otro lado, que la gente por ahí está cansada y tirada abajo, entonces necesita escaparse porque no tiene otra cosa que hacer. Y está bien que lo haga no lo cuestiono. Pero pienso que hay otras opciones humorísticas de mejor calidad como un Hugo Varela, Les Luthiers, Cacho Garay, que tienen gracia, inocencia, talento y siempre están presentes. En cambio los otros son pasajeros, pueden durar uno o dos años y después la gente los olvida.
– ¿Qué hace vigente a Doña Jovita?
– Son muchos factores. Por un lado la expectativa y el cariño de la gente que le tiene al personaje. Recién doy una vuelta por el barrio y los vecinos me piden con brillo en sus ojos que les cuente en que travesura anda Jovita. Eso me sorprende después de tantos años que existe y siga conmoviendo. Eso me moviliza a seguir, pero tampoco me esclaviza. Porque también necesito hacer otras cosas en mi vida.
– Cuando deja el personaje ¿En qué ocupa su tiempo libre?
– Me apasiona la composición musical, tallo en madera, trabajo en arreglos para un cuarteto de cámara. Haciendo ritmos latinoamericanos. En fin muchas cosas que independientemente de tener éxito o presencia mediática las hago sin problema.
– ¿Y los combina en sus espectáculos?
– Claro, porque se trata de un musical con canciones sencillas, elementales, aunque no fáciles de hacer.
– ¿Tener tu propia sala es haber cumplido el sueño de todo artista?
– Hace 16 años que dirijo el Candil, es un espacio que tengo para expresarme y no tengo que andar mendigando salas en otros lados. Tengo plena libertad para modificar, armar, romper lo que quiera. En realidad yo soñaba con usar un terreno y alquilar una carpa. Pero nunca me imaginé en manejar una sala para 500 localidades. En verdad que me siento más que premiado por la vida. Cada paso que hice lo hice de corazón. Por aquí pasaron Sábato, Luis Landriscina, Cacho Garay, Piñón Fijo, Jairo, Carlos Carabajal, Rubén Juárez con su bandoneón, la verdad que nos divertimos tanto y la pasamos muy bien. Es un orgullo que todo artista quiere tener.

