Con esa gracia al parecer innata de los cordobeses, acrecentada por 26 años de profesión y por las ganas de renovarse -cosa que se ha visto cada vez que vino- el próximo domingo regresa a la provincia Fernando "El Flaco" Pailos. En la reapertura de temporada de Fundación Protea, el humorista subirá a las tablas "Flaquito feo… casi un ángel", show que fue un éxito el verano pasado en Carlos Paz, que no sólo alude a la actualidad televisiva que se anuncia en el título, sino que además está cargado de una gran dosis de actualidad, por la que desfilan desde políticos hasta la Gripe A. El contrapunto del Japo Molas y un ballet con mucha pulpa se mezclan en una desopilante historia que se desarrolla en un paraíso muy particular donde Dios -Pailos- chatea con el Diablo, espanta los mosquitos con Dioff y, crisis mediante, tiene un delivery de agua bendita. Claro que no faltarán los ya clásicos doblajes, en este caso La guerra de las galaxias en santiagueño, Indiana Jones correntino y Brigada A a la cordobesa.
"Hay de todo y para todo" promete en diálogo con DIARIO DE CUYO este admirador del Negro Alvarez y de Chichilo Viale, que en los 80 cultivó su faceta de cantautor, en los 90 se abocó al humor y hoy alterna escenarios con un foro en Cadena 3.
– Hay colegas que prefieren obviar la actualidad. Vos ponés el acento ahí ¿por qué?
– Porque creo que la gente lo necesita, está esperando que uno hable de lo que está pasando desde el lado gracioso o positivo. Tenés el caso de la gripe A, que ha causado muertes, pero también tiene su lado gracioso… "Volvió la gripe aviar, ahora se vino la gripe A, volvió el dengue, capaz que vuelva el cólera y hasta capaz que vuelva Menem"… qué sé yo, en este país nunca se sabe que va a pasar. La idea es que esa hora cuarenta de show sea como una aspirina de positivismo, y que la gente se vaya a dormir mejor, pensando que hasta la cosa más grave tiene su lado gracioso…
– En este país tenés material de sobra…
– Sí, yo siempre digo que es fácil hacer humor cuando los políticos trabajan para uno ¿no?
– Debés estar muy informado de lo que pasa…
– Claro, todas las mañanas llevo a mis hijos a la escuela y después leo cuatro o cinco diarios importantes del país. Me gusta estar al tanto.
– ¿Y cómo ves al país sin los lentes del humor?
– Estamos en una época de mediocridad. En los lugares donde debería haber gente idónea, hay gente que no sabe del tema. Y es general, desde un director de escuela hasta un funcionario público, pasando por la gente que tiene programas de televisión y radio. Hay mucha gente inútil y así está un poco todo. Hace un tiempo me pidieron que hiciera como una foto del país y para mí es la de Wanda Nara almorzando con Mirtha Legrand. Imaginate que había una cantidad exorbitante de periodistas en Ezeiza esperando a esta chica que decía que la habían secuestrado. Una chica que no tiene talento, que lo único que hizo fue decir que era virgen, que tuvo una relación con Maradona y que enganchó un tipo con mucha guita… una cosa que no sirve para nada y sin embargo están pendientes de eso. Zulma Lobato, yo no tengo nada contra los travestis, pero no tiene talento, y lo ponen en la tele para reirse de él… Esa es nuestra realidad. Y todos somos un poco responsable de lo que nos pasa.
– Visto así es más para llorar que para reir…
– Y seguramente (risas)
– ¿Considerás que el humor de actualidad ha renacido?
– Totalmente, y con Gran Cuñado es como que reflotó el humor político sobre todo, pero igual hay mucha complacencia, se baja muy poca línea. Fue más para atraer al político que querían tener ahí para que les diera rating… no sé si sirve mucho tampoco, pero es lo que hay.
– Vos creés que el humor político tiene que ser más jugado…
– Sí, totalmente y siempre lo he hecho así. Por ejemplo, los otros días Cristina y Néstor se preguntaban la diferencia entre aparición y milagro. Aparición sería que lleguen a la Casa Rosada y se encuentren con Perón vivo. Y milagro que no les de una patada en el c…
– ¿Te han visto funcionarios, has recibido críticas?
– Este verano en Córdoba me fueron a ver muchos funcionarios y políticos, incluso el vicegobernador, el "Pichi" Campana, pero es muy amigo mío (risas)…
– ¿Y del entorno K?
– No, no sé, capaz que ni me registran y mejor así. Ahora tengo un desafío grande porque el espectáculo que estoy armando para la próxima temporada tiene que ver con el Bicentenario, está todo ambientado en la revolución de Mayo, y de eso no hay chistes, así que estoy leyendo mucho y escribiendo…
– La actualidad te quedó chica y vas por el revisionismo…
– Me gusta renovar. Muchas veces cuando voy al interior me comentan que van artistas con las mismas cosas, con espectáculos mediocres. A mí me daría vergüenza. Nosotros somos 13 personas que nos movemos con producciones nuevas, que viajamos con toda la escenografía y para nosotros es un orgullo. Yo quiero trabajar como se merece la gente, que es la que nos pone la guita.

