Es una de las mejores intérpretes de San Juan. Con su particular estilo musical -y cultivando siempre un perfil bajo- a lo largo de dos décadas subió a escenarios sola, acompañada y acompañando; y se ganó el respeto de pares y el cariño del público. Por esas cosas de la vida -hijos, trabajo y momentos difíciles que le tocó atravesar- tuvo que hacer una pausa, que no pasó desapercibida; pero regresó a escena fortalecida. Y bandera de ese regreso quizás sea ‘Melescas de soles’, su primer disco, que finalmente pudo concretar de la mano de Rolando García Gómez, con el apoyo económico de Turismo y Cultura; y que presentará el 7 de octubre en el Auditorio Juan Victoria, junto a artistas invitados (ver aparte). Un disco añorado desde el alma, donde se refleja y que la refleja, habitado por músicas y poesías de autores sanjuaninos de ayer y hoy, en el que cada tema tiene su lugar, tiene un porqué. ‘Después de largos cuatro años, por fin lo tenemos en las manos’, dice Paola, para quien ‘un disco es como el DNI del cantante o el músico’.
– Y finalmente, ‘habemus disco’…
– Sí, al fin… (risas) Siempre hubo una intención, pero por una cosa o por otra, porque estuve más abocada a mis niños o al trabajo, no se pudo dar. A partir de mi propuesta al Maestro Rolando es cuando empieza a caminar este proyecto, que por fin se pudo hacer. Trabajamos muy bien, creo que hicimos una buena dupla (risas) y creo que ha quedado un disco bonito, sencillo… Lo describo como puro, natural y muy respetuoso…
– ¿Muy Paola Hascher?
– Sí, este disco es muy yo, porque me considero una persona muy respetuosa de lo que hago, porque creo que ese respeto uno se lo debe al público que lo escucha…
– Desde el título ya es bien sanjuanino…
– Sí, el disco está basado en compositores sanjuaninos, tiene esa carga cultural. La selección la hicimos con Rolando, fue difícil elegir el repertorio, porque cada autor tiene su estilo; así que buscamos canciones que, aunque las hacemos del modo más tradicional, fueran acordes a nuestro estilo, a nuestra manera de hacer música. Están desde Ernesto Villavicencio a Raúl de la Torre, pasando por Mario ‘Bebe’ Flores, Carlos Montbrún Ocampo, ‘El Negro’ Figueroa, Hermes Vieyra, Ofelia Zúccoli, Mario Zaguirre, Gustavo Troncozo… es bien variado. Obviamente hay muchos más que no pudimos incluir, porque son 11 temas, pero bueno…
– Es un pantallazo del folclore local…
– Exactamente, es la idea, porque creo que siendo de San Juan, cuando vas a otro lado, ¿qué te piden?, ¡música de tu lugar! ¿Y qué mejor representante del lugar de uno que uno mismo? Y también reflotar este folclore cuyano, porque por ahí estamos más con el folclore de otros lados, o se dice que la tonada es aburrida, cosa que no es así, sino que hay que saber apreciar el acervo cultural que tenemos, que es riquísimo… ¡En el disco pusimos tres tonadas! Y hay una zamba, Volveré siempre a San Juan, que no es de autor sanjuanino pero la elegimos por lo que significa…
– ¿Qué sentiste cuando lo tuviste en la mano?
– ¡El viernes me lo entregaron! Lo puse en el auto y qué sé yo, se me piantó el lagrimón; fue una espera tan larga… Yo llevo 20 años de manera profesional en la música, más los otros años… imaginate. Es un sueño hecho realidad, por más que sea una frase hecha. Hubo otros proyectos, con otros músicos, pero nunca pudimos llegar a editar por falta de presupuesto, porque un disco de verdad, legal, implica un gasto, la gráfica, grabar, copias, edición, es todo un tema…
– El disco corona tu regreso, luego de un impasse…
– Sí, hubo un impasse porque para la mujer es más difícil, porque una siempre deja de lado las cosas de una para estar al lado de los hijos, que siempre la necesitan… cuando son chiquitos y ahora también cuesta, porque están entrando en la adolescencia y una tiene que estar presente…. Y a la hora de hacer shows, de viajar, que no siempre los podés llevar… es complicado, porque la madre, es la madre; que me disculpen los hombres, pero es así (risas). Y eso es lo que yo intento, estar lo más posible con ellos; de hecho se han tenido que bancar ensayos y shows… bueno, creo que ellos me van a recordar así, como la madre que canta, la madre que no sólo está en casa y trabaja, sino que también está arriba del escenario… pero bueno, tengo ese don que Dios me dio y que me gusta compartirlo con la gente, más allá de que me muera de nervios cuando lo hago…
– ¿Te da nervios salir a escena?
– ¡Ay, sí! Soy extremadamente vergonzosa, la gente no me cree, pero sí, me transpiro, me dan palpitaciones…
– ¿Y qué vas a hacer el viernes, que va a estar lleno de gente?
– ¡Ojalá! (risas) Y, me voy a poner a llorar, seguro, porque encima el disco tiene una carga emocional muy grande. En estos cuatro años han pasado tantas cosas, que de hecho han ido modificando lo que íbamos a grabar… decía ‘ésta canción la voy a hacer por esto, y esta otra por esto…’.
– Y el disco terminó siendo un puñado de historias, de emociones…
– Claro, sobre todo porque creo que está dedicado a mi madre, que en paz descanse… Me hubiera gustado que ella esté para ver este momento, para vivirlo, pero desde algún lugar seguro me estará acompañando…
– ¿Y cómo te imaginás esta vuelta, esta nueva parada en el escenario, con tu disco, con tu historia?
– Es como decir ‘Aquí estoy yo’, para los que preguntaban por qué no estaba, por qué no me veían, qué estaba haciendo… bueno, ésto era, aquí estamos. Y espero sobre todo que el disco perdure, porque lo hemos hecho con todo el amor y el respeto.
– ¿Te ves reflejada en él, es lo que vos querías?
– Sí, y mucho más.
