Popularmente conocido como El Maestro, Antonio Ríos es sinónimo de cumbia en la Argentina. El músico, que mantiene su vigencia apoyada en una extensa carrera, llegará a San Juan nuevamente, para presentarse esta noche en el Casino Del Bono ( ver aparte).

En 1987 se convirtió en el cantante del grupo Sombras, dos años después formó Malagata y le fue tan bien que le permitió al músico chaqueño sostenerse económicamente. A los 40 años, en 1995 se lanzó como solista y pese a todos los pronósticos, el éxito lo acompañó y después del primer disco -que se escuchó hasta en Japón-, vino El maestro con el hit Nunca me faltes, que alcanzó disco de Platino. Los años siguientes las discográficas siguieron premiándolo por la venta de discos -fue el primer artista tropical en recibir el Disco Diamante con más de un millón de placas vendidas- y las giras se multiplicaron.

Quince años después de aquel suceso, Ríos sigue de gira, con 13 discos más en su haber y uno en camino. Recibió un premio Konex y aunque ganó un Gardel en 2012, no lo recibió por considerarlos "arreglados’. Ríos grabó boleros, folclore y hasta chamamé, simplemente porque le gusta cantar esos ritmos, como contó en una entrevista con DIARIO DE CUYO, en la que también se animó a responder un Ping pong sobre sus colegas.

¿Cómo hace para reinventarse?

Siempre seguimos grabando temas nuevos, dentro de poco sale uno nuevo. He grabado chamamé, folclore, bolero. Pero no hay mucha difusión, los sellos no ponen nada de plata, porque truchan mucho. La industria está en crisis, bajan todo de internet, vas a una feria y encontras tres compactos por $10, a todos los artistas nos perjudica.

Antes, para un disco de oro tenías que vender 30 mil discos, ahora con 3 mil te lo dan. Para hacer un doble platino tenías que hacer 120 mil, ahora, 80 mil.

¿Qué canción o disco considera bisagra en su carrera?

-En el primer disco de Sombras cantaba yo, después vino el grupo Malagata (NdR: cómo el éxito que tuvo Sombras con él como cantante). Como solista, Nunca me faltes, pegó mucho.

Grabó otros ritmos, ¿se siente cómodo, lo hace para variar?

-Por supuesto. Cantar a veces lo que uno le gusta, me gusta mucho cantar folclore, chamamé, antes los grupos, antes de ser famoso, teníamos un grupo con el que cantábamos de todo, con Sombras cantábamos huaynos, cuecas.

-Se entregaron los Gardel, algunos criticaron que Agapornis ganará como mejor disco Tropical. ¿Qué opina?

-Mirá el último Gardel (2012) no lo fui a recibir porque los Gardel están muy arreglados, lo recibió mi representante. Están muy pagados, estás haciendo un disco bueno, viene cualquiera pone plata y se lo dan. Agapornis no es un artista para ganar un Gardel, nada que ver, es un acomodo terrible, no estoy en contra de los chicos, pero yo los escuché en vivo y suenan malísimo. Eso no es cumbia, no sé si es pop.. no sabes qué es. Es un compacto que graban así nomás por gente que no es del palo, y está muy apoyado por la televisión, así cualquiera.

¿Cualquiera cree que puede hacer cumbia?

-Y hay veces que sí, fijate en los canales, hay gente que no puede cantar nada, las letras no dicen nada, las melodías son feas y están ahí. No sé quién es el productor que pone plata por ellos.

La televisión da más popularidad, ¿siente que está poco en la tele?

-Estuve bastante últimamente, en Cocineros Argentinos, en C5N, en Pasión de sábado estuve la otra vez. Me gusta estar en tele, pero no tanto, viste como es, la gente se cansa.

¿Siente el cariño de la gente a través de los años?

-Sí, totalmente. Le agradezco mucho a la gente. Y cada vez más se suman, porque hay chicos jóvenes vienen y están a full.