Fue una hora y veinticinco intensa, impactante, que marcó el regreso, luego de 10 años, a un escenario sanjuanino de una obra considerada monumental y un clásico dentro de la música académica. El Requiem de Giuseppe Verdi permitió tener en escena del Auditorio Juan Victoria a 200 personas, entre coreutas, músicos y solistas, que bajo la batuta del director alemán Bernhard Wulff brindaron el viernes un espectáculo memorable. Ante un buen marco de público, actuaron el Coro Universitario y la Orquesta Sinfónica, el Coro Municipal de la Ciudad de Mendoza, y los solistas Romina Pedrozo, Enrique Folger, Fernando Radó y Florencia Fabris, destacada soprano a nivel nacional quien sufrió una seria descompensación en el final del concierto (ver aparte).

