Dos estados, dos elementos que se perciben, se sienten y al mismo tiempo batallan entre sí. Dos cuerpos entrelazados por una lucha, la convivencia de fuerzas opuestas pero que a la vez pertenecen a dos mundos paralelos. Este panorama, en primera instancia, es planteado por el bailarín y coreógrafo sanjuanino radicado en Buenos Aires Javier Conejero, quien vuelve a pisar su suelo natal con la obra llamada "Versus". Dicha pieza de danza la estrenará en San Juan con dos únicas funciones: el 6 y el 7 de marzo en el Espacio Franklin (Entre Ríos 1116 Sur, Trinidad) a las 22, con entrada a $50.
En el montaje de "Versus", aparecen las bailarinas locales Florencia Arce y Mariana Castro, ambas protagonistas de esta propuesta creada por Conejero con el fin de contrastar las palabras cotidianas y complementarias como la salud y la enfermedad, lo celestial y lo infernal, el bien versus el mal, a través de la expresión y el lenguaje corporal. "Es una obra de danza moderna, que juega con la luz y la sombra, lo blanco y lo negro, la bondad y la maldad. Todo ello provoca al espectador un sin fin de emociones y sentimientos en los cuales cada uno pueda sentirse identificado. Si bien todo ser humano lucha por un bienestar mejor, hay cosas que siempre traban ese camino bueno que uno puede cursar. Como la maldad misma, la inseguridad, las enfermedades, los vicios. Esa es la idea, dejar al espectador un mensaje que uno puede luchar por lo bueno y puede combatir lo malo", argumentó el artista.
Fragmentos de esta puesta se presentaron en Buenos Aires, en reconocidas salas como el Teatro Empire, en la Universidad Nacional de las Artes y en las instalaciones de la escuela de Alfredo Gurquel y Juana Lederer, pero será íntegramente presentada en su totalidad por primera vez en San Juan.
Conejero se encuentra radicado desde el año 2012 estudiando y bailando en la gran metrópolis porteña. Actualmente, estudia Licenciatura en Composición Coreográfica en la UNA. "Mi interés, más allá de bailar, es trabajar, absorber y experimentar el trabajo de diferentes referentes artísticos", dijo Javier, cuyo nombre figura en el Ballet Municipal de Avellaneda, la Compañía de Danza Jazz de la UNA y en el Modern Jazz Ballet de Rodolfo Olguín y Noemí Coelho. Su objetivo principal es llegar a graduarse con la mayor experiencia artística, como bailarín y como compositor. Es por ello que hace 4 años viene trabajando diferentes obras, rondando entre la danza contemporánea, la moderna y el jazz.

