Mucho se dijo la semana pasada sobre la rauda salida de Pampita durante la grabación de uno de los últimos envíos de Showmatch -una de sus ya frecuentes escapadas al exterior-. Y Tinelli no la dejó pasar el lunes último. El momento -tenso y rendidor- comenzó cuando el conductor le preguntó si había traído regalos. Luego de decir que no y de varias chicanas de sus compañeros, la modelo aclaró sin pelos en la lengua: ‘Ni traje ni voy a traer, porque no son mis amigos’.
Con una sonrisa inamovible, Carolina Ardohain dijo que tal vez podría hacerlo en diciembre, si las relaciones entre ellos se vuelven más amistosas. Entonces Polino fue al grano: quiso saber si, en medio de tanta polémica, ella tuvo o no permiso para dejar el programa. Mientras Federico Hoppe (uno de los productores estrella de Tinelli) negaba con la cabeza, interrogado por Marcelo, ella aseguraba que sí y se mostraba de lo más campante.
Pero además pasó boleta: dijo que desde las 16 estaba grabando y ya eran las 21.30 y aún estaban ahí, que sólo faltó para el Show del chiste, donde lo único que hace es reírse porque no tiene ninguna otra participación, que tenía un compromiso ya adquirido con la revista Caras por trabajo y que como era profesional tenía que cumplirlo, al igual que cumple siempre en Showmatch. Y ante la mirada entre atónita y burlona de Tinelli y del resto de la troupe, la picante modelo fue por más: ‘Cualquier queja, si están disconformes, ya encontrarán a alguien que ocupe mi lugar…’.

