Convertida en diosa fitness, usa su fama para dictar clases de zumba, el ritmo de moda. Prácticamente alejada de la farándula y la televisión, salvo eventuales apariciones, como fue su participación en la nueva Peluquería de Don Mateo el año pasado, Jésica Cirio aprovecha las redes sociales para estar en el tapete de tanto en tanto.  


Esta vez la exvedette de 31 años calentó Instagram con un videíto suyo bailando reggaetón luciendo una micro bikini, en algún lugar que no se logra identificar, aunque algunos portales aseguraron que estaba en Miami por comprimisos laborales. "Cuando tú quieres me llamas", la canción de la banda colombiana Piso 21 se escucha de fondo y la blonda se contornea al ritmo de la música. Breve pero contundente, el video logró más de 82 mil reproducciones en pocas horas, y miles de comentarios alabándola.  


"Feliz", decía el epígrafe del video que subió a Instagram y así se siente Cirio, que disfruta de haber logrado convertirse en una "girl fit", como modo de vida, anclada, claro, en la tranquilidad financiera que le da ser la esposa del exintendente de Lomas, actual diputado bonaerense, con quien se casó en 2014. 

 

 

Y porque no todo fue un camino de rosas para esta rubia, que comenzó -como muchas- haciéndose camino como bailarina en boliches y fiestas, hasta que comenzó a cobrar notoriedad. La primera oportunidad fue en 2001 en el programa Pasión tropical, que le permitió pegar el salto como "la sobrinita" de Gerardo Sofovich en Polémica en el bar, después hizo teatro de revista con Jorge Guinzburg, condujo en televisión y saltó al estrellato al entrar al Bailando en 2006. Después estuvo en sucesivas ediciones del programa de Marcelo Tinelli, el último el mismo año de su casamiento. 


Con tanta exposición y buscando cambiar el perfil (de chica hot a esposa de político), la noticia a días de su boda de que circulaba un video hot que la tenía como protagonista casi hace mella en la felicidad de la rubia, pero no lo lograron. Ni siquiera la aparición de su padre, con quien no tiene relación desde hace años e incluso una orden de restricción para evitar que se le acerque, queriendo sumarse a la fiesta, pudo opacar el momento de plenitud de la joven que se convirtió en princesa de la noche a la mañana.