Una vez más, Rosana afianzó un amor incondicional con los espectadores sanjuaninos después del reciente recital brindado en el Auditorio Juan Victoria, durante la noche del martes. Fue una sesión de dos horas a "fuego lento", con la intensidad y la química especial que caracteriza a la cantautora española que no defraudó y se llevó el calor de los aplausos del público. Desde el minuto uno, Rosana siempre tomó la iniciativa de encender la mecha de la locura en una sala casi repleta y que no se guardó, ni calló nada. Espontánea, alegre, animadora y con una energía arrolladora sobre el escenario, la artista no dejó a nadie sin bailar y sin cantar, manteniendo un feeling de igual a igual. A las 22 en punto, la protagonista, escoltada por sus músicos, descendió por las escaleras de la sala, sorprendiendo a todos los presentes. Con una lluvia de aplausos, piropos y gritos, la cantante abrió con el hit "Llegaremos a tiempo". En esta oportunidad, hubo un notable cambio en el estilo. Se mostró con una estética sonora más cercana al rock melódico, con un sólida base de guitarra eléctrica y batería, sumando unos toques de blues y una voz infinitamente potente, más madura, que sonó bien alto, amplificada por la excelente acústica de la sala.


