Todo lo que rodea a los Süller llama la atención, viven una vida un tanto particular, algo completamente inexplicable hasta para un terapeuta. Y este jueves, Guido decidió escribir un nuevo capítulo de su tan escandalosa carrera: decidió comprometerse con quien fue su hijo adoptivo, Tomasito. ¿No eran padre e hijo? Bueno, eso ya quedó atrás y ya preparan su boda.

 

Cabe recordar que durante muchos años, al menor de los hermanos Süller se lo vinculó sentimentalmente con Tomasito. Ambos se pelearon y se amigaron. Incluso se hicieron un ADN para saber si eran padre e hijo, pero aunque son muy parecidos, no los une ningún lazo de sangre.

 

Esta vez, pese a que el año pasado el joven de 30 años había presentado en las redes sociales a su nueva pareja, provocando el enojo de Guido, ambos se reconciliaron y hasta decidieron comprometerse en vivo. "Si me caso es para que él reciba mi herencia", explicó Guido.

 

Durante su visita a Confrontados, el hermano de Silvia contó que se reconcilió con Tomasito durante su cumpleaños, allá por mayo. Vale aclarar que llevan distanciados, al menos, cuatro años.“Él me hizo mucho daño, me hizo muchas cosas. Fue cruel, malo, desagradecido. Una porquería", dijo Guido, sin dar muchos detalles de lo que sucedió entre ambos.

 

En esa línea, Tomasito tomó la palabra y aclaró: "Nos llevamos bien, dormimos juntos, pero nunca pasó nada. Guido es un compañero". Fue entonces que, después de muchas idas y vueltas, de explicar todo lo que vivieron –denuncias, celos e infidelidades- y de asegurar que se “extrañaban” mutuamente, afirmaron que se casaran dentro de poco.

En esa línea, después de que Tomasito asegurara que Silvia Süller y toda la familia de Guido no estaban invitados a la boda, éste sacó un anillo de su bolsillo y se le declaró: "Desde que te conocí siento algo muy profundo que se llama amor. Y quiero sellarlo con este anillo”. Sin embargo, poco después aclararon que no sienten atracción mutua. ¿En qué quedamos?