El público siempre leal a la propuesta musical de la orquesta del Ministerio de Turismo y Cultura. Un show gratuito y al aire libre con la compañía de una populosa platea.

 

Anoche, hubo una fuerte presencia de público de todas las edades en el Anfiteatro Buenaventura Luna del Auditorio Juan Victoria, que aplaudió con aprobación el espectáculo gratuito propuesto por La Camerata San Juan, para finalizar la temporada 2017. Un fin de ciclo al que se le llamó 'Concierto bajo las Estrellas'. Un compendio de danza, música y canto, en el que se apostó de lleno a la fusión de géneros de todo tipo: desde el tango, la zarzuela, la música clásica, la música árabe, la bosa nova, el folklore, el jazz y la balada. En esta mezcla aparecieron diferentes números en escena, que involucró a más de 60 artistas. El concierto, arreglado orquestalmente por Enzo Pérez, contó con la voz principal de Melisa Quiroga, el Balet San Juan Nuestro Tiempo dirigido por Gerardo Lecich, la Compañía Riveros-Luna, el grupo Latin Style, de Julián Femía, Golpe Urbano con la conducción de Raúl Páez, la Compañía Fatme de Silvina Fredes, Studio Uno de Silvana Moreno y el Instituto Malagueña, de Romina Masiero. Y también, con las actuaciones de Erica Alé, Giselle Rodríguez, Fátima Rodríguez y Aníbal Caballero.

El Ballet San Juan Nuestro Tiempo, participó de las piezas 'Volver' y 'Milonga Sentimental'.


La jornada inició con una demora de más de una hora, ya que a las 20 estaba programada la función, pero por decisión del grupo instrumental, el show inició a las 21. Pese al retraso, la extensa espera y la enorme paciencia de la platea que estuvo desde las 19 ubicada en las gradas (algunas personas ya se habían retirado) el espectáculo abrió con la danza española del Instituto Malagueña, en la interpretación de una pieza de la conocida ópera Carmen. Luego, vino el turno del tango y de otros estilos contemporáneos. En el balance, el evento gustó a la mayoría del público que terminó satisfecha por la iniciativa.

 

La danza española dijo presente en un cuadro donde dominaron las castañuelas.


FOTOS MAXI HUYEMA