Mientras Darín está enfurecido con Campanella porque no lo invitó a los Oscar, la inquietud para esta 82da. edición de las doradas estatuillas cae de maduro: ¿Es factible que El Secreto de sus ojos repita el suceso de los Goya y se luzca como la Mejor Película Extranjera en los Oscar? Bueno, depende de varias aristas. Si bien ganó en los lauros hispanos en la misma categoría y viene arrasando en otros festivales, hay que distinguir los aciertos del film, contextualizar a las cintas equivalentes y sobre todo, indagar un poco en los gustos del jurado -ciclotímicos y politizados-. Comencemos. La trama de la cinta de Juan José Campanella, cuenta una historia simultánea entre los años 70 y la actualidad (primer punto a favor porque los denominados "flashback’, seducen a la academia), tiene ingredientes de thriller, emociones encontradas, humor ácido, furioso crimen, comedia, romance y búsqueda de justicia (algo clave para un EEUU muy patriótico). Ni hablar de las sólidas actuaciones y delicada y aguda dirección de Campanella (la misma que generó su primera nominación al Oscar con "El hijo de la Novia’ de 2001). Osea, digeriblemente atrapante. El talento del realizador está en boga en norteamérica y no es un dato menor a la hora de apostar fichas a su multipremiada realización (dirigió alguno capítulos de "La ley y el orden’ , "Dr. House’ y "30 Rock’, entre otras). Pero lo que más pesa al hora de la victoria es su digestiva narración de carácter político y su atrapante final (de acabado hiper Hollywood). Un esqueleto muy similar al de la Historia Oficial (1985), la única película argentina que se llevó la superlativa estatuilla (de Luis Puenzo y protagonizada por Norma Aleandro y Héctor Alterio). Esa trama había gustado porque también reflejó la oscuridad de la dictadura militar. Es decir, triunfó su relieve social, condimento gustoso para el jurado. Prosigamos, pero en la vereda de enfrente. La "La cinta blanca’, en teoría, es la favorita indiscutible para alzarse con el Oscar a la mejor película extranjera (la gran rival de la argenta). La delicada historia sobre la malicia, del director alemán Michael Haneke, viene arrasando desde mayo del año pasado en cuanto festival se presentó. Palma de Oro del Festival de Cannes y Globo de Oro, son algunas bonanzas a favor. La película enmarca una difícil historia que se desarrolla en un pueblo de Alemania justo antes de la Primera Guerra Mundial. Rodada en blanco y negro, Haneke muestra las relaciones cruzadas y envenenadas entre los diferentes miembros de una comunidad de apariencia perfecta. ¿Lo más destacado? Su retrato frío y casi antropológico de la maldad humana. Otra de las ternadas a la Mejor Película de habla no inglesa es "El Profeta’, del francés Jacques Audiard. Es otra cinta que tiene grandes posibilidades y que acaba de conseguir el Gran Premio del Jurado de Cannes y un apabullante paso en los César franceses (9 galardones, entre los que están mejor película, director y actor). La propuesta fílmica, refleja la cruda experiencia carcelaria de un joven árabe que de ser un delincuente inexperto, se transforma en un gran sabio entre las mafias internas. Este film, de sentimientos aprisionados, puede profetizar beneficios a la hora del veredicto final. "La teta asustada’ sigue ese tren. Es un desértico pretexto contra la violencia que sufrieron las mujeres peruanas durante los años del terrorismo en Perú entre 1980 y 2000. Ganó varios festivales de México, La Habana, Montreal y Lima. Se concentra en la durísima realidad de aquellas mujeres que son violadas y maltratadas. Presenta un panorama desolado (y quechua) y acierta con planos cortos efectivos, silencios dolorosos, y logra a través de canciones, construir un idioma altamente sugerente y conmovedor. En su primera nominación al Oscar, Perú, puede sorprender -y aprovechar la suerte del novato-. "Ajami’, es otra adversaria y la tercera película israelí nominada al Oscar en los últimos tres años. Narra sin vacilamientos los enfrentamientos entre los diferentes grupos religiosos que componen la sociedad israelí. El grupo de actores de la película goza de mucha credibilidad y su gran fuerte son las fricciones culturales y religiosas. "Ajami’ consiguió una mención especial en Cannes y fue la ganadora de varios festivales. Aún con tanto premio, la trayectoria de cine israelí en los Oscar siempre fue fallida (de nueve intentos no ha conseguido aún ningún galardón en esta categoría). La cosa está difícil. Grandes oponentes, jurado de paladar cambiante y propuestas dispares (pero todas meritorias del Oscar). ¿Escucharemos "and the winner is…El Secreto de sus ojos?. Ojalá. Dependerá de la fe o del reconocimiento de sus bondades.
La confidencia de la chance
Este domingo se entregarán las estatuillas hollywoodenses. ¿Tiene posibilidades la cinta nacional de triunfar como Mejor Película Extranjera?

