El Mercado de Industrias Culturales Argentinas (MICA) abrió el jueves con un show impactante: el espectáculo performático denominado "Fábrica de lo Sensible", en la imponente sala "Ballena Azul" del Centro Cultural Néstor Kirchner de Buenos Aires. La puesta en escena involucró las producciones de diseñadores, músicos, coreógrafos y artesanos seleccionados de todo el país, entre ellos las zapatillas ARDA, de las sanjuaninas Valentina Fojo y Daniela Quattropani.

La llamada "Pasarela MICA" duró cerca de una hora y media, tiempo en el que los performers fueron haciendo un recorrido visual y escénico sobre la historia argentina, desde la perspectiva de un productor de símbolos y materia sensible. En este relato, con el narrador Gabo Ferro, se planteó como consigna "¿Quiénes han fabricado la forma sensible de la Argentina? ¿Sobre qué materiales, con qué herramientas, para qué público se han creado las representaciones simbólicas que nos constituyen como nación? ¿Qué es un artista sino un trabajador de la materia simbólica y de lo sensible?".

Bajo ese concepto se fueron sucediendo cuadros o estampas que representaron diversas manifestaciones culturales y fueron reflejando los hechos históricos desde los pueblos originarios, pasando por contextos como las luchas intestinas, los albores del Siglo XX, las producciones editoriales de los años 30, los debates del pensamiento nacional, la política, los tiempos de democracia y de dictadura, el consumismo y los símbolos de los 80 y 90 de la cultura pop y lo posmoderno, el presente y una proyección sobre el futuro.

La dramaturgia y dirección general estuvo a cargo de Silvio Lang, el elenco estuvo formado por actores, actrices, bailarines, performers y cantantes, bajo la dirección coreográfica de Diana Szeinblum. En el aspecto musical, se caracterizaron varios géneros como el tango, el malambo, arias de ópera (como la puesta lírica "NessumDorma" fusionado con el "Aurora"), rock y chacareras. Una bacanal de sonidos (algunos realizados con instrumentos cotidiáfonos, como una máquina de escribir) recreó ambientaciones sonoras de la Revolución de Mayo, el Centenario de 1910, la Década Infame, el Primer Peronismo, los años ’60 entre otras épocas históricas.

En medio del aplauso del público llegó el final del evento, también movilizador: muchas mujeres copleras ingresaron al escenario desde las gradas; y todas juntas cantaron y celebraron con los artistas y los diseñadores.