Buenos Aires, 24 de mayo.- La obra del argentino Emilio Pettoruti (1892-1971) "Concierto", un bodegón con claras reminiscencias cubistas, se vendió por 794.500 dólares se remató en la Casa Christie´s de Nueva York y se convirtió en el cuadro argentino más caro que se haya vendido en una subasta.

El lote 7 de la venta 2563 del remate de arte latinoamericano realizado este martes superó ampliamente las expectativas de la casa de subastas, que había cotizado el valor de la obra entre 300 y 500 mil dólares.

“Concierto” es un óleo sobre tela, de 116,2 x 89,2 centímetros y tiene una reconocible inspiración cubista, con la que el pintor nunca terminó de romper. En el centro de la escena se reconocen una botella (presumiblemente de champagne), una frutera y unas partituras que completan la obra y le dan sentido al título.

En la base del cuadro y también en el centro se lee la firma del autor y el año del cuadro “Pettoruti–1941”. En el reverso aparecen el título de la obra, y, otra vez el nombre del autor y la fecha (CONCIERTO, Pettoruti- 1941).

No fue el único argentino de la subasta, también se vendieron obras de Xul Solar, Jorge de la Vega, Julio Le Parc, Antonio Seguí, Raúl Lozza, Rómulo Maccio, Liliana Porter, Florencio Molina Campos y hasta un Antonio Berni.

La venta superó el récord anterior que también ostentaba Pettoruti, cuando en 2008 se vendió en la misma casa de subastas su obra "Cantor" por 782.500 dólares. Ni entonces ni ahora las ventas de Pettoruti alcanzaron la cifra de “Desocupados”, de Antonio Berni, que en 1995 se vendió de forma privada en 800 mil dólares y, que hasta la irrupción de Helmut Ditsch era el más caro de los argentinos.

En tanto, una obra del chileno Roberto Matta, "La revolución de los contrarios", que se vendió por 5 millones de dólares, se convirtió en la estrella indiscutible de la subasta de arte latinoamericano celebrada en Nueva York por la casa Christie’s, en la que se recaudó un total de 23 millones de dólares.

"Las 300 obras de esta subasta, procedentes de 16 países y que abarcan desde el siglo XVII hasta el presente, con ejemplos muy importantes del siglo XX, hablan de la gran diversidad y de lo interesante que son la pintura y escultura latinoamericanas", dijo el director de la venta, Virgilio Garza.

El experto aseguró que el arte latinoamericano "suscita desde hace siete u ocho años un creciente interés en el mercado internacional y se está insertando en colecciones muy globales, gracias a artistas de la generación de Carlos Cruz-Díez o Jesús Rafael Soto, que se conocen cada vez más entre el gran público".

Hasta 1,4 millones se pagaron por "Grafismo universal sobre fondo gris", del uruguayo Joaquín Torres-García (1874-1949), quien evocó en esta pintura de 1937 una de sus esculturas, llamada "Monumento cósmico" y consistente en una pared de piedra que se erigió como un manifiesto de sus ideales estéticos.

El mismo precio de 1,4 millones alcanzó la obra "La calle", del colombiano Fernando Botero (1932), artista con una amplia representación en la subasta y uno de los "más exitosos que todavía viven", según Garza.