Dueño de toda la escena, José Larralde logró captar un atención especial, durante la velada que dio anoche en el Teatro Sarmiento con el espectáculo "Herencias pa’ un hijo gaucho". El silencio y el respeto solemne que hubo en el público por las palabras y melodías del "Pampa" fue total, pero también hubo espacio para la risa cómplice, entre artista y espectador, en cada comentario que el paisano de Huanguelén transmitía. Larralde dio un recorrido de sus profundas canciones durante dos horas y media. La "guitarreada" arrancó con "Un día me fui del pago" y en cada pausa, el "Pampa" lanzaba imágenes frescas relatando historias de ranchos, potreros, personajes de pueblo, el cambio de los tiempos y las costumbres. Entre cada tema, siempre había una aventura, de cómo se conocieron sus padres o anécdotas de personas que conoció a lo largo de su vida. Después continuó con "Hablarle a la soledad", entre otras canciones más de su vasto repertorio. Carismático en su figura y con su forma de decir las cosas, el guitarrero conmovió a todos en la sala.