A tono con la dramática situación que viven las casas de tango y milongas de Buenos Aires luego de cerrar el 11 de diciembre de 2019 debido a la cuarentena por la circulación de coronavirus; en San Juan los milongueros reclaman la pronta habilitación de la actividad tras presentar una nota al Comité Covid-19 solicitando los permisos correspondientes de acuerdo a los protocolos sanitarios ya aprobados por la Nación, teniendo en cuenta que hay provincias que ya los aplican; y que, además, aquí ya se dictan varios talleres de tango. 

El panorama es desolador en gran parte del país. Según un censo de la Asamblea Federal de los Trabajadores del Tango -de la cual forma parte la provincia con su Asociación de Milongueros- la consecuencia es que más de 7 mil cultores del esta disciplina a nivel nacional hace un año que no trabajan, tal como lo vislumbra una encuesta que llevaron a cabo para lograr que los milongueros sean reconocidos como parte de una industria cultural e ingresar a un régimen federal de trabajadores del tango. Y acá, según los datos recogidos por la institución local, "ascienden a mucho más de cien que quedaron sin trabajo". Si bien se remarcó que son pocos los que pueden vivir exclusivamente del tango, también se dejó en claro que representa la difusión de este arte y un importante respaldo para el bolsillo de todos ellos. 

"Ya no sabemos si volverán", lamentan en la Asociación, después de tanto tiempo con las luces apagadas, desde el aislamiento decretado el 20 de marzo del año pasado. "Reclamamos que se habilite la actividad bajo los protocolos que ya están aprobados desde diciembre. Nosotros presentamos nuestra nota en enero al Comité Covid-19 pero tampoco tenemos respuestas", afirmó Alfredo Estevez, presidente de la entidad que agrupa a los promotores de espacios que se convirtieron en un ámbito de reunión para los amantes de la disciplina en San Juan, como la Milonga del Parque al Aire Libre, en el área del monumento a San Martín con entrada a la gorra; Aires de tango, en el salón de fiestas del gremio del S.U.O.E.S (calle Brasil 458 este); y la Milonga de Sarli, transformada en los últimos tiempos en una propuesta itinerante. Y, a estas, se sumará El Chamuyo que está a la espera de su debut en el Club Sirio Libanés, la misma sede que ocupó durante 14 años La Fulana, la milonga que llevó adelante Analía Miodowky. 

"No le encontramos sentido, no hay explicación sanitaria a este cierre. Hay tres protocolos que habría que cumplir y los adjuntamos a la nota. En provincias como Santa Fe y Mendoza se realizan sin problemas. Acá podríamos hacerlo con 30 o 40 personas. Con El Chamuyo hace 3 meses que queremos arrancar", destacó Estevez, quien será uno de los organizadores de esta nueva movida. Carlos Gallego, organizador de la Milonga del Parque al Aire Libre junto a Viviana Montaño y Gabriela Zalazar, agregó que "Nos tienen a las vueltas". "Lo que pedimos es el, al menos, nos permitan continuar con los protocolos presentados, como en todas las otras provincias que ya volvieron", apuntó. Por su parte, Natalie Oliva, que lleva adelante la Milonga del Auditorio con Jorge Arce y David Rodríguez, manifestó que como sus colegas, espera con ansias la habilitación: "La verdad que sentimos la necesidad de volver a nuestra pasión. Muchos viven de esto. Muchos viajan al exterior. Nosotros dábamos trabajo a muchos artistas y profesores de danza y con este parate no pudimos llevar a cabo ninguna otra ayuda", recalcó focalizando en la actividad como fuente laboral. Justamente éste es un aspecto fundamental para Ariel Villanueva, de Aires de Tango, porque los costos para la realización son elevados "y se encarecen más al intentar involucrar cantantes, orquestas y bailarines que también viven de esto y ya no tienen este ingreso".

En representación de la Asociación local, Estevez resumió el sentir de los milongueros en una sola palabra, al expresar que la "incertidumbre" afecta en gran medida a quienes integran el circuito en el que se encuentran tanto bailarines, cantantes y docentes, como músicos y técnicos de sonido e iluminación, entre otros, que hoy luchan por el retorno de los bailes, siguiendo las normas sanitarias. 

Desde la Secretaría de Cultura de la Provincia, su titular Virginia Agote aseguró que "aún no hay novedades" sobre la fecha para el regreso de las milongas en San Juan ya que falta "aprobación del Ministerio de Salud y Comité Covid" para que las pistas salgan del letargo y reanuden su ritmo.

 

 Dos postales de lo vivido en dos de las milongas de San Juan, la del Auditorio y Aires de tango.

 

  • EL PROTOCOLO

Que asistan parejas de convivientes o de personas que bailen juntas en forma sistemática, que no se dialogue en la pista, que las prácticas de tango y las clases se realicen en espacios abiertos y cerrados con barbijos y turnos según el límite de gente permitido; y que el aforo autorizado sea del 50% de la capacidad total habilitada. Estas son algunas de las reglas del protocolo que fue elaborado por la Secretaría de Desarrollo Cultural del Ministerio de Cultura de la Nación y la Superintendencia de Riesgos de Trabajo en conjunto con las organizaciones del sector. Las reglas también incluyen que los asistentes deban inscribirse previamente, que exista un lapso de 30 minutos de separación entre cada turno para higienizar y ventilar el local, la obligación de cambiar de calzado al llegar al lugar y de completar una Declaración Jurada de Salud, el guardar una distancia personal de 2 m en espacios cerrados y de 1,5 m en el exterior, no intercambiar pareja, llevar agua para consumo personal y la sugerencia de delimitar de los espacios para cada pareja.

"La idea es poder bailar respetando las normas, sin intercambio de pareja que es, en definitiva, lo hermoso de la danza, pero hay que adaptarse para que el tango siga", expresó Carlos Gallego desde Milonga del Parque al Aire Libre teniendo en cuenta las pautas establecidas como medidas de prevención que incluyen otro protocolo específico para la actividad musical en vivo y para el servicio gastronómico.