Papel picado por todos lados, fuegos artificiales y Shakira moviendo su cadera al ritmo de La Bicicleta fue la postal de cierre del show de la colombiana en el estadio de Vélez (colmado por cerca de 40 mil personas), que marcó su regreso a la Argentina luego de siete años.

 

"Yo siempre pienso en ti, Buenos Aires", fueron sus palabras en el inicio, que también arrancó a pura pirotecnia, pero con un mix de Estoy aquí y Dónde estas corazón, dos temas clásicos de la época de la Shakira morocha, algo menos delgada y algo más rockera. Pero ambos adaptados a su actualidad, con bases eléctricas y con su voz distorsionada por distintos efectos, una constante durante toda la presentación. 

 

Dos grandes pantallas circulares al lado del escenario y una larga pasarela fueron las dos atracciones de la escenografía, que no presentó grandes novedades. La variación sí estuvo en el vestuario. Arrancó a puro brillo y campera de cuero y finalizó con un vestido rosado, pasando por cuatro cambios más en el medio.

 

 

La noche siguió con La Loba y uno de sus primeros hits, Si te vas, que puso a todo el público de pie y le regaló una ovación. "Que emoción tenerlos otra vez cerca. Los quiero muchísimo", agradeció ella. "Pasaron siete años… Gracias por estar en las buenas y en las malas. Gracias Argentina por permitirme cantar para ustedes de nuevo", siguió, quizás recordando la operación en sus cuerdas vocales que la obligó a posponer el inicio de la gira, El Dorado World Tour.

 

Reggaetón y baile parecen ser sus armas principales en estos tiempos y con eso puso a todos a bailar al ritmo de Perro fiel (que mezcló con una parte de El Perdón) y Chantaje -Nicky Jam y Maluma solo aparecieron con su parte en las pantallas-; alternando con Underneath your clothes, Me enamoré (esa alegre confesión de amor dedicada Gerard Piqué) e Inevitable. Cuanta razón tiene en ese final que asegura que "cuando hay que hablar de dos es mejor empezar por uno mismo". 

 

Con Antología se permitió bajar un cambio, sentarse junto a algunos de sus músicos en el final de la pasarela y regalar un formato más intimista. "Esta fue una de las primeras canciones que escribí. Recuerdo que tenía 17 años", contó en ese plan más relajado que permitió lucir mucho más su voz, y que dejó la incógnita de lo atractivo que sería poder disfrutar de su talento en un lugar más chico, un teatro quizás.

 

Pero dejó con ganas de más de ese clima de fogón, porque rápidamente volvió la fiesta y los fuegos artificiales con la seguidilla de Loca, Rabiosa y sus dos hits mundialistas La La La (Brasil 2014) y Waka Waka (Sudafrica 2010). "Muchas gracias, Argentina", lanzó, pero rápidamente regresó para la recta final: Toneladas, Hips Don’t Lie, en el que se mezcló algo de la cumbia de su tierra natal al grito de "en Barranquilla se baila así", y el "llevame llevame" característico de La Bicicleta que muchos se fueron coreando una y otra vez. 

 

Fuente: Clarín