"Estuve con él en un boliche, bailé, hubo miraditas pero quedó ahí… creo. Él es muy simpático". Esta declaración salió, en entrevista con Los Profesionales, de la boca de Natalia Rosas Muñiz, una suerte de Wanda Nara charrúa a quien la prensa rosa señala hoy como la gota que rebasó el vaso en la ya finiquitada relación entre Susana Giménez y el uruguayo Jorge Rama, a quien justamente se refiere la muchacha. Y si bien la diva argentina no quiso hacer comentarios al respecto, finalmente habló y dijo lo suyo sobre este noviazgo de 4 años, que terminó casi en el escándalo, en medio de sospechas de cuernos y negocios turbios en los que se vio involucrada.
Susana no mencionó ni a la modelito rubia ni a la potente morocha, Eunice Castro (a quien Rama dejó por Su), cuyo nombre también sonaba en este intríngulis amoroso, aunque negó cualquier acercamiento con él: "Sólo me llama para pedirme plata", lo defenestró Eunice, por si quedaban dudas.
"Mirá, lo único que te puedo decir es que todas las relaciones terminan igual: se acaba el amor y todo se va a la m…", explicó Susi, quien sostuvo que no sabe si alguna vez Rama -que se reconoce culpable, sigue jurándole amor y dice estar solo- le fue infiel.
"Desde hace bastante tiempo que con Jorge las cosas estaban desgastadas, mal, esa es la verdad. Y la última crisis que tuvimos (tras la publicación de la revista uruguaya Caras y Caretas, que los vinculó a la compra de jugadores de fútbol y narcotráfico), aumentó el distanciamiento. Y dije basta. Se terminó. A otra cosa", agregó Susana a la revista Caras, la que eligió para hacer oír su campana y donde, con la frase "Soy una dama, no hago esas cosas", desmintió que hubiera mandado a tirar las pertenencias de su ex de las casas de Buenos Aires y Punta del Este.
"¿Sabés qué es lo que siento? Que yo he triunfado en un montón de cosas en la vida, menos en el amor (…) Pero creo que uno tiene siempre lo que busca. Y, en el fondo, quizás en el fondo de mi alma, yo no me quiera comprometer. La verdad es que no sé. La vida es sabia. Y personalmente, tengo una vida digna y feliz", reflexionó la diva, que asegura que tampoco se salva de los diretes, ya que algunos hablan de una "simpatía" con el modelo Mario Guerci, ex de la Leona Luciana Aymar.
Más allá de lo personal, de lo que no caben dudas es que la separación de la estrella vernácula será uno de los temas que potenciarán su regreso a la pantalla chica, los domingos del mes próximo, por Telefé. Quizás junto a Gasalla, la blonda repita el viejo juego, ese que le copió Tinelli (que en tren de broma, habló de su separación en el debut 2009 de ShowMatch). Y tal vez hasta se anime a un racconto de amores frustrados -"me da vergüenza separarme tantas veces", reconoció- cuyas últimos modelos dieron bastante tela para cortar, desde el caso Huber Roviralta que, cenicerazo mediante, fue descubierto en un video íntimo con Flavia Miller; hasta el Corcho Rodríguez, con el que también se vio envuelta en denuncias de estafas (la del caso Grassi y los sorteos televisivos) y que hoy disfruta de su paternidad junto a su joven mujer, Verónica Lozano. Experiencias que si en algo han marcado a Giménez, es en su determinación de querer estar sola.
"No quiero ver a nadie más en mi vida al lado mío. Desde hoy soy anacoreta, y que nadie me rompa", espetó la conductora; que ante las dudas generadas por su rotunda afirmación, reafirmó: "Que me lo crean porque así será. Te lo garantizo. Ya probé muchos años lo que es estar acompañada, y te juro que estoy cansada. «I want to be alone», (quiero estar sola), como decía Greta Garbo".
