Después de 224 capítulos emitidos diariamente, Moisés y los 10 mandamientos terminó con mejor rating que cuando comenzó. Rendidora hasta el final, la novela bíblica de factoría brasileña le trajo grandes alegrías a Telefe, ya que gracias a ella logró mantenerse primero en los niveles de audiencia durante el horario central nocturno durante todo el año. El viernes no fue la excepción y el culebrón alcanzó 15.8 puntos, convirtiéndose en lo más visto del día.  


Después de su debut en marzo, la novela (que fue emitida en Brasil en 2015, en dos temporadas) fue ganando público y así el canal de las pelotitas puso todo su aparato para promocionar y sostener su caballito de batalla. Por eso no la mantuvo en el horario central de la noche, sino que también sumó adelantos y resúmenes semanales los domingos. Además, los guapos protagonistas, Guilherme Winter (Moisés) y Sérgio Marone (Ramsés) viajaron a Buenos Aires y estuvieron varias en el living de Susana Giménez, provocando gran revuelo. 


La novela que narró la historia de Moisés(adaptada por Vívian de Oliveira)desde su nacimiento hasta su muerte, destacó grandes momentos bíblicos como el encuentro del profeta con Dios en el Monte Sinaí, las plagas lanzadas sobre Egipto, la liberación del pueblo hebreo, su escape por el Mar Rojo- uno de los capítulos más promocionados- además de la revelación de los diez mandamientos y la travesía por el desierto. 


Con Moisés ocurrió algo similar que con Las Mil y Una noches, la producción turca que emitió El Trece en 2015 y con la que lideró el prime time casi diariamente. Aquel fue el retorno de la predilección argentina por las telenovelas extranjeras, que se trasladó a la historia bíblica, permitiéndole a Telefe ganarle en el rating diario a canal Trece durante todo el 2016, ya sea peleando cabeza a cabeza a Showmatch algunas veces, y otras, superándolo holgadamente. 


Para los fanáticos de la novela, el 23 de febrero estrenará en Argentina la película de Moisés y los 10 mandamientos. Ya lanzada en Brasil hace algunas semanas, la cinta alcanzó 11 millones de espectadores, convirtiéndose en el suceso cinematográfico más importante de Brasil en los últimos años.  
 
 

Fin. Escena del episodio 224, en el que Moisés le pasa el mando a Josué. 

Cifras 


15.8 Es el rating que tuvo el capítulo final de Moisés, emitido el viernes 3. La novela fue lo más visto del día, seguido por otra producción bíblica, Los milagros de Jesús, también del mismo canal (11.8) y A todo o nada (10.3) de El Trece.  

 
26.8  Fue la marca más alta de audiencia que alcanzó la telenovela brasileña durante su emisión en Argentina. Ocurrió el día 17 de noviembre, cuando emitieron el capítulo de la apertura del Mar Rojo. Telefe promocionó el capítulo y además hizo una transmisión especial desde el Luna Park. 
 
12.0 
La novela que lideró el prime time también tuvo su día de mala racha, como el 15 de diciembre cuando el capítulo 188 de Moisés apenas alcanzó los 12 puntos de rating, cuando ganó el día El Trece con la emisión del partido River-Rosario Central a las 21. 
 
14.9 
Es la cifra que alzanzó Moisés y los diez mandamientos el día de su estreno, el 28 de marzo de 2016. Un auspicioso comienzo en la pantalla de Telefe, logrando captar la audiencia necesaria como para mantener su liderazgo el resto del año, hasta el final el viernes pasado. 

 

 

Josué continúa el camino 


Para continuar la historia sin interrupciones, después del final de Moisés y los 10 mandamientos, el lunes estrena Josué y la Tierra prometida (a las 21 por Telefe). Los mismos productores adaptaron el libro de Josué, quien tras la muerte de Moisés se convierte en líder del pueblo judío en su camino a la Tierra de Canaan. 


 Los seguidores de Moisés vieron también la historia de Josué desde su nacimiento como hijo de Nun y Amalia, criado por Aaron y Eliseba y ahora podrán seguir al personaje interpretado por el galán brasileño llamado Sidney Sampaio. 


La superproducción brasileña trae a la pantalla chica el drama y las peripecias de los hebreos destacando eventos épicos como el cruce del río Jordán, la caída de la muralla de Jericó y batallas con miles de soldados. 


La ficción fue grabada en sus estudios de Rio de Janeiro y también en Angola e Israel, en más de 40 locaciones, con grandes efectos especiales y un elenco de 80 actores que debieron entrenarse para afrontar los desafíos de algunas escenas.