De la mano de Fundación Protea, llega la comedia "La ratonera", un exitoso clásico del género policial de la autora Agatha Christie y considerada como la pieza teatral con más funciones en cartel desde 1952. Esta versión argentina, tiene como a una de sus protagonistas a la actriz María Rosa Fugazot, que comparte escena con Fabián Mazzei, Gloria Carrá, Hugo Arana y gran elenco. Con 76 años de edad, la artista sostiene de manera ininterrumpida una extensa trayectoria en teatro, cine y televisión, que lleva tres décadas. Fugazot interpreta ahora a la señora Boyle dentro de la trama de esta divertida propuesta que estrenará este fin de semana en el Teatro Sarmiento (ver Dato). Es una fórmula clásica y simple que logra ir directamente al espectador, lo entretiene, lo hace pensar y emocionar. Desde septiembre pasado que María Rosa fue convocada a ser parte de este espectáculo y antes de mostrarse en San Juan dialogó con DIARIO DE CUYO.

- ¿Cómo viene la gira de La ratonera?


- Muy bien. Sabemos que tenemos un producto hermoso. La propuesta me pareció muy interesante. Es una comedia grata para toda la familia, con todos los aditamentos del humor, el suspenso, la ternura y pueden verla desde criaturas hasta gente mayor. Se puede disfrutar de eso especial que deja enganchado a la gente hasta el final, en buscar quién es el asesino, que puede ser cualquiera de los personajes. 

- ¿Qué significa continuar la labor en el teatro actual?


- Creo que mientras tenga fuerzas continuaré trabajando. Seguiré en el escenario hasta el último minuto de vida. Primero, porque es mi profesión; segundo, porque no sé vivir sin trabajar. La salud y el trabajo son fundamentales en la vida. El teatro sigue estando en punta, Argentina, junto a Londres y Estados Unidos, es uno de los países con la mayor cantidad de espectáculos en pie y que los sustenta. Es cierto que estamos pasando una situación muy difícil. Tendremos que superarlo como muchas veces lo hicimos. Pero la cosa camina en tanto y cuanto lo haga con ganas y con seriedad. 

- ¿Sus padres pusieron resistencia a que haga teatro en su juventud?


- Cuando era muy jovencita a los 15 años, mi papá no quería que viajara de aquí para allá, porque él conocía bien cómo era el teatro. Pero con el tiempo se fueron acostumbrando. Se fueron adaptando y aceptando. Terminaron apoyándome después de todo. Cuando me vieron por primera vez actuar, ahí empezó a gustarles lo que hacía y entraron en el juego conmigo (risas).

- ¿Cómo ve el lugar de la mujer en el espectáculo a partir del caso Fardin?


- Este problema no me gustó nada. Soy de otra época y fui joven también, me tocaron situaciones similares que me topé con gente que se desubicaba. Pero mi reacción fue diferente, en el momento y en el lugar, nunca me quedé callada y corta, cuando se pasaban de la raya les metía un trompazo y el escándalo que armaba era grande. Pero sin desmerecer lo que dijo la chica, conozco mucho a Juan y trabajé con él hace 20 años, siempre fue un señor y un caballero, me llamó mucho la atención de todo lo que pasó alrededor; porque fue respetuoso de su casa y de su familia. Son cosas muy difíciles de probar, de tomar partido. Después de diez años es muy difícil probarlo, la mancha sea verdad o no, queda para siempre. No soy machista y tampoco feminista. Pienso que todos merecemos respeto. A mi entender, si en un punto, te faltan el respeto, hay que reaccionar y no dejarlo pasar. No tengo la verdad absoluta, pero creo que así se debe actuar.


- Hugo Arana dijo una vez que "el teatro es una metáfora del vivir"... 


- Sí, totalmente comparto con eso, el teatro muestra distintas situaciones de la vida humana y que sirve para descubrir cosas que no están exploradas en la vida propia. Nuestra intención es transmitir lo que otra gente ha escrito y ponernos en la piel de los personajes para mostrarles las vicisitudes que hay que atravesar. Me gusta crear historias a los personajes para darles vida, con la sencilla razón de darle más verdad y cuanto más corazón y profundidad sea, mayor impacto tendrá en el público. Lo lindo de esta profesión es salir de uno, es uno de los misterios del teatro. Cuando subo al escenario, la fiebre o el dolor de estómago queda afuera y se pasa todo. En el momento de actuar ese desdoblamiento que hacemos, nos permite un ir y venir en la mente de los personajes que nos ayuda a crecer. Te hace quererlos, aunque sean desagradables o muy malos, me hacen darle ternura. Como decía Olmedo, son como pequeños duendes que se van quedando en uno.

- ¿Le queda algo más por aprender?


- Espero que sí, mientras me sorprenda, me llame la atención, me sentiré más viva. Si el día que me crea que me lo sé todo y no tenga nada que descubrir, será el momento que me vaya. Todas las mañanas cuando abro los ojos espero descubrir algo nuevo y cuando eso no ocurra ya no tendré nada que hacer.

Dato


La ratonera. A las 20 en el Teatro Sarmiento. Entradas Platea $750; $600; Pullman $650; $600. Anticipadas en Tarjeta Data. En boletería del teatro el viernes 17 y sábado 18 de 16 a 20. Día de la función, desde las 11 de corrido. 
 

En la clásica obra de Agatha Christie, ocho personajes son sospechosos de un crimen. Juntos serán las víctimas encerradas en la hostería en lo alto de la montaña.