Cualquiera la ve y ni imagina qué podría estar mal con el rostro y físico de Cara Delevingne, la cotizada modelo elegida por importantes marcas para protagonizar sus comerciales y ser el rostro de sus firmas. Sin embargo, la británica nacida en agosto de 1992 y dos veces Modelo del Año en los Premios de la Moda de su país tiene sus inseguridades, que incluso pensó solucionar en un paso por el quirófano. Su nariz y su busto son los puntos que no conforman a esta muchacha cuyos ojos clarísimos en contraste con sus pobladas y largas cejas se convirtieron no solo en su sello distintivo, sino que también marcaron tendencia. Para Cara, la idea de retocarse sigue latente y les comunicó a los de su generación que eso no tiene nada de malo. Lo que no le gusta a la también actriz es la idea de mentir al respecto o de andar ocultando si se corrigió esto o aquello.


