El test de COVID-19 practicado el pasado viernes a Susana Giménez dio negativo, según trascendió en las últimas horas en Punta del Este. El hisopado le fue practicado el pasado viernes, cuando la conductora ingresó al sanatorio Cantegril con una luxación de su codo izquierdo tras sufrir un accidente doméstico y fue sedada para poner la articulación afectada otra vez en su lugar.

Si bien el resultado fue negativo, la conductora televisiva deberá permanecer en cuarentena hasta el próximo viernes 5 de junio. Esto se debe a que, en este caso, se encontraría en el denominado “período ventana”.

Susana Giménez ingresó al territorio uruguayo el pasado sábado 23 de mayo en un vuelo privado desde Buenos Aires. En el mismo también llegó su hermano Patricio y su nueva mascota, una cachorra llamada Rita.

El accidente sobrevino cuando, en la madrugada del viernes, Susana Giménez –quien estaba de pantuflas y cargaba justamente a su perra Rita– tropezó mientras subía una escalera de su casa “La Mary” del barrio Rincón del Indio, una de las zonas más exclusivas de Punta del Este. El fuerte impacto provocó la luxación de su codo izquierdo. Su hermano llamó a la emergencia médica “Cardiomóvil” y el médico que se trasladó al lugar consideró que Giménez debía ser atendida en el centro asistencial Cantegril del balneario.

La conductora permaneció en el sanatorio durante varias horas más hasta ser revisada por otro médico, se le practicara una tomografía y pasara el efecto de la anestesia. Por los protocolos vigentes en Uruguay por la pandemia, un enfermero le practicó el hisopado cuyo resultado se conoció este lunes en Punta del Este.

“Susana se cayó llevando a Rita (la perra que adoptó en cuarentena). Estaba con un bolso y una cartera, tenía pantuflas, y cuando quiso subir una escalera, se tropezó”, había contado su hermano menor, Patricio Giménez, en diálogo con Luis Novaresio.

El director del centro, Elbio Paolillo, confirmó que a la conductora se le practicó “un procedimiento de reducción de una luxación en el codo izquierdo", el cual se realizó bajo anestesia general. “Por suerte no hubo fractura”, destacó Paolillo, quien precisó que todo (la intervención, pero también el traslado de Giménez y hasta su internación) se realizó “con controles adecuados, teniendo en cuenta que había llegado de la Argentina en estos días”. En horas del mediodía del viernes finalmente recibió el alta y regresó a su casa, donde guarda reposo.

Con un único contagiado, el departamento de Maldonado atraviesa una cuarentena muy flexible en comparación con la Ciudad de Buenos Aires, donde Giménez venía cumpliendo –en su caserón de Barrio Parque– el aislamiento obligatorio establecido por el presidente Alberto Fernández el 20 de marzo. "Pedí permiso (para viajar), por supuesto. Tengo residencia porque tengo casa acá, personal al que pagar sueldos, y estaba muy preocupada. Me parece que después de 65 días encerrada en mi casa sola, tenía derecho a venir acá”, dijo la diva para defenderse de las críticas que recibió en redes sociales.