Laurita Fernández tuvo su gran debut en Sugar, en el papel que primero interpretó Susana Giménez y luego Griselda Sicialiani, a quien reemplazó. En su primera noche en el rol, la bailarina se llevó el aplauso de la platea y la buena crítica de sus compañeros. Federico D'Elia aseguro que estuvo "genial, divina", además consideró que "tuvo un laburo muy difícil" y elogió su modo de trabajar. "Sobre diez, le pongo siete, porque estoy seguro de que va a crecer más todavía y va a llegar a diez", aseguró sobre la primera función.