En una noche ideal, los primeros minutos de la madrugada del lunes; Alejandro Lerner subió a escena en San Juan con una onda más rockera y el traje familiero que luce con orgullo desde el nacimiento de su pequeña Luna, para cerrar la Fiesta de la Empanada, Todo a Pulmón; tras ser distinguido como Ciudadano Ilustre y Huésped de Honor que le entregó Ana María López de Herrera como intendenta del municipio de Rivadavia, organizador del encuentro.
Por un minuto de amor, fue el tema con el que el cantautor arrancó su tributo a los 30 años en el ruedo, frente a miles de fanáticas que deliraron con su presencia. En una onda reversionada, más despegada de la melodía romántica, también siguieron hits como Algo de mi en tu corazón y Mira a tu alrededor con la que le sacó chispas a su piano.
Con la platea incendiada, Lerner le bajó un cambio a su sacudón musical para volver al romance con Hay algo que te quiero decir y Cuando estoy lejos de ti.
"Marcela y yo venimos como papás y soñamos con un país con trabajo digno y en libertad\’, con estas palabras, Alejandro interpretó Sueños de elefantes, tema que dará nombre a su próximo disco; y siguió con Verte sonreír, que escribió para su pareja (que lo flanqueó desde el coro como en todos sus espectáculos) "en una época en la que tomaba decisiones fuera del país y me di cuenta que muchas las podía tomar gracias a que tenía a Marcela, es bueno tener una compañera para luchar contra molinos de viento\’.
Si algo faltaba para terminar de derretir los ya acalorados corazones de sus fans, la velada continúo con un ventarrón de clasicazos de novela rosa: Amarte así y Después de ti, No hace falta que lo digas y Una vez más.
Papá con babero, faltando poco para el final, el músico presentó a su hija Luna que fue a parar a los brazos de su madre (la cargaba una asistente en bambalinas) para ponerle el toque de emoción al concierto.
Además de ser un excelente músico, tiene calle, sabe reinventarse y resulta un imbatible; por eso la concurrencia que no quiso dejarlo ir tan rápido. Así, a la 1.40, el remate llegó con Todo a pulmón y Volver a empezar, en los bises. Un espectáculo imponente con muy buen sonido y un Lerner en llamas.

