La premisa es pensar en lo que sí pueden hacer y no quedarse en lo que no pueden. Ir descubriendo sus capacidades, que las tienen y muchas. Con esa consigna clara, Fundación Abril -centro educativo terapéutico- decidió, por segundo año consecutivo, llevar adelante un musical que se verá hoy en el Teatro Sarmiento, protagonizado por una veintena de niños y jóvenes que asisten a sus talleres artísticos. Chicos que padecen desde parálisis cerebral hasta síndrome de down, e incluso autismo; quienes a través de la música, el teatro y la danza, logran integrarse y dejar en segundo plano sus limitaciones cotidianas.
"Los tratamos como a chicos cualquiera y es increíble lo que se logra. Nosotros no estamos viendo la discapacidad y pretendemos que el público tampoco se enfoque en eso, sino que vaya a disfrutar de un show, donde se va a divertir y se va a emocionar’, comentó a DIARIO DE CUYO Soledad Gómez, autora y directora de Un mundo ideal, que debutará esta noche a las 21.30.
La consigna con la que trabaja Abril mucho tiene que ver, claro, con la temática de la propuesta artística: chicos especiales que buscan su lugar en esa sociedad que a veces los ignora. "La idea no es buscar mundos ideales afuera, sino adentro, tratando de cambiar nuestro propio mundo’, acota Gómez, profesora de danza, para quien lo más satisfactorio de la experiencia es verlos entusiasmados y arrancarles una sonrisa.
"Llevarlos al escenario ha sido fabuloso, son artistas de verdad, cero problema con nada, ni siquiera en la adaptación. Nuestro miedo era que algunos convulsionaran, pero ni siquiera eso. Cuando empieza a sonar la música y, los que pueden, ven las luces, es una alegría tremenda, aplauden, ríen, se vive algo mágico que el público también va a experimentar’, comenta la docente y coordinadora de los talleres recreativos de la Fundación, quien destaca que todos están muy compenetrados con su papel y esperan ansiosos la hora del debut.
El Ballet del Estudio Coreográfico Argentino y el Coro de la Municipalidad de Pocito también serán parte de esta gala, que tiene como única contrapartida, un alimento no perecedero o un artículo escolar a modo de entrada, que luego serán donados a una institución.

