Cargada de nuevos personajes y situaciones, Dani "La Chepi" volverá a San Juan para reencontrarse con el público local, al que ya bien conoce. La cita será el próximo sábado 31 de octubre, el Cine Teatro Municipal de Capital, en una noche que promete risas e interacción constante con sus seguidores.
Dani "La Chepi": "Creo que vine al mundo a darle un poco de alegría a la gente"
La comediante presentará su nuevo show en la provincia, el 31 de octubre. En una pausa de su gira, desde Uruguay, dialogó con DIARIO DE CUYO.
Sola en escena, el unipersonal de Daniela Viaggiamari -dirigido por Noralih Gago y con libreto eje construido por ambas- integra humor, música e improvisación en vivo. Con su característica perspectiva, la comediante convierte las situaciones de todos los días en relatos desopilantes y cercanos.
Del espectáculo y de cómo el humor no solo es el alma de su trabajo, sino de su vida misma, habló con DIARIO DE CUYO.
— ¿Cómo es el nuevo show?
— Bueno, se viene con mucha risa la verdad, es un show diferente a los anteriores, pues los demás tenían un poco de lo que me pasaba a mí y lo que le pasaba a la gente, ¿no? Cómo recapacitar un poco también dentro del humor, con la música, los cambios, las cosas que hay que afrontar en la vida; o sea, no todo con humor, pero más profundo quizás desde el humor. Esta vez es la primera vez que me subo sola, literalmente al escenario sola.
— ¿Qué te llevó a dar ese giro?
— Cuando lo empezamos a armar dije, “mirá, para hacer ese problema, para repensar, para analizarse, para que se les caigan unos lagrimones y demás, ya tenemos los vídeos de Gabriel Rolón. Yo lo que necesito arriba del escenario es sacarle una sonrisa a la gente, porque lo necesitamos; que desde el primer momento que entro hasta cuando termino, la gente se ría, conmigo y de mí. Y digo misión cumplida si se rieron”. Yo sé que al otro día sigue la vida, pero es un rato para que salgas de tu casa, te tomes un cafecito, y te tomes un momento para vos, pueden ir los chicos...
— Nada fácil hacer reír…
— No, lo más fácil es hacer llorar, todos lloramos, yo me emociono por todo. Pero ahora yo quiero la emoción desde la risa. Ayer el productor Mario Morgan, que fue un director de teatro que hizo La Mujer del Año con Susana Giménez, que sabe mucho de teatro; cuando termina me dice: “qué difícil tu trabajo, ¿eh?, con algo tan simple, tan bien caracterizados los personajes, le arrancaste una sonrisa a la gente. La verdad que elegiste el camino difícil, hacer reír, y lo hiciste vos sola”. Y dije, “mirá, misión cumplida”. La vida está, no es fácil siempre, pero el humor te hace pasar mucho mejor esos momentos de mierda. Y yo creo que vine al mundo a darle un poco de alegría a la gente, a veces me sale mejor, a veces peor…
— El humor ha sido parte de tu vida, lo has dicho siempre…
— Sí, desde que soy chica. El humor me salvó, más allá de mi hija, y el amor y la fe y demás, pero me sigue salvando de situaciones bobas y no bobas. Yo nací en una familia muy trágica, todo era una tragedia, cualquier cosa era un problemón. Entonces siempre trataba como de ponerle humor, en mi casa, en el colegio, con mis amigas. Además tuve la desgracia de nacer con muchos problemas de salud y muchas veces, sin querer, me hacían sentir que era una molestia, ¿viste?, porque mi viejo tenía que trabajar el triple para poder pagar estudios que tenían que hacerme, caros, y las internaciones… no estoy diciendo que no lo sufrí, pero me reía hasta cuando me dolía, le ponía humor, viste, y también cantaba en el coro del colegio, de la iglesia, fuerte, siempre la música y la alegría… y trato de ponerle humor, porque creo de verdad que con humor no es que las cosas no vayan a pasar, pero las llevás mejor…
— Sentís que la vida te dio las herramientas para hacer lo que hacés, que supiste capitalizar eso que no se aprenden en una escuela…
— Claro, eso no se estudia. Yo siempre tuve esta labia, más los diez años de radio cuando la radio era radio y tener que cubrir baches; más que empecé a cantar a los 16 años en las peores parrillas del conurbano bonaerense; más de 10 años de eventos, bar mitzvah, casamiento, divorcios, empresariales y demás. Y ahí tenés que aprender o aprender, a mí eso me lo dio la calle. Bueno, me tocó esto…
— Por eso tus espectáculos son más orgánicos, ¿podría decirse?
— Sí, hay personajes, está lo musical, lo actoral, pero arriba del escenario también hay mucho de mí, claramente… Y como es un show muy participativo y el público tiene ese permiso de meterse…
— ¿Mostrarte como sos quizás sea el gran gancho con la gente?
— Sí, me ven como la persona que soy, una mamá más, una mina más, una remadora, soy una piba de barrio y lo voy a seguir siendo. No sé, siento que no hay nada diferente de lo que yo hago a lo que puede hacer un carnicero copadísimo que cuando vas a comprar te dice “¡buen día doña Rosa!”, ¿viste? esa cosa que te levanta el ánimo y te saca una sonrisa.