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TEATRO

El mágico regreso de las marionetas de hilo a San Juan

Tras su paso por China, la reconocida Rosana López abrirá el Festival DivertiTeS con "¿Dónde está Borondongo?", que estrenó en 2022 en la misma sala.

Por Estela Ruiz M. 7 de julio de 2026 - 20:11

La reconocida marionetista mendocina Rosana López regresará a San Juan para inaugurar la edición 2026 del Festival DivertiTeS, en Sala TeS. Lo hará con su aclamada obra de marionetas de hilo "¿Dónde está Borondongo?", que estrenó en este mismo espacio hace cuatro años y que se convirtió en una de las joyitas de su amplio repertorio.

Esta historia, cargada de ternura, humor y canciones (y de talento), se verá del 9 al 11 de julio. En ella, la misteriosa desaparición de Borondongo desencadena una búsqueda repleta de sorpresas. “En el Teatro de la Laguna está todo preparado, pero la atracción principal, ‘el monstruo Borondongo’ no aparece. La abuela y Juanita revolvieron toda la laguna y nada. Con la ayuda de Renato, el limpiador de piscinas, descubrirán por qué el monstruo no quiere salir a escena. Finalmente habrá show y Renato descubrirá que el único tiempo perdido es el que no se disfruta”, dice la sinopsis de este título, que ya tiene casi 100 funciones en su haber desde que debutó en estas tierras.

Las marionetas protagonistas de ¿Dónde está Borondongo?, obra que recibió una mención por el trabajo con marionetas de hilo y fue nominada al Premios nacional Javier Villafañe en 2024.

"Es maravilloso, estamos súper, súper felices de volver a San Juan, a una casa tan amada como es la Sala TeS, donde estrenamos la obra. Siempre digo que la obra tiene dos padrinos, que son David Gardiol y Edita Sigalat (responsables de la sala), quienes ahí cobijan esas alas que tanto queremos", expresó a DIARIO DE CUYO López, una de las cabezas de la compañía “El alma en un hilo”, entusiasmada por el reencuentro con el público sanjuanino.

De la Plaza Independencia a las grandes ligas

El camino de Rosana López en este universo comenzó de manera singular a los 40 años, tras una larga trayectoria en el ámbito de las artesanías tradicionales y las artes visuales en su Mendoza natal. "Yo era artesana, de la Plaza Independencia. Fue un proyecto precioso y fui 18 años artesana. Hacía personajes de mundos imaginarios, duendes, hadas, y paralelamente estudiaba en la universidad dos carreras, el profesorado y la licenciatura de artes visuales", recordó sobre sus inicios.

El deseo de dar vida y movimiento a esos seres mágicos llegó de la mano de la lectura. "Siempre soñé con construir una marioneta con hilos porque había visto dibujos en libros, pero nunca había visto una marioneta en vivo, moviéndose, y quería saber cómo sería sacarla de los libros. Y, a los 40 años, dije a ver qué hay acá, y bueno... acá estamos", relató López, que contó con todo el apoyo de su familia.

Siempre soñé con construir una marioneta con hilos porque había visto dibujos en libros, pero nunca había visto una marioneta en vivo, moviéndose, y quería saber cómo sería sacarla de los libros. Y, a los 40 años, dije a ver qué hay acá, y bueno... acá estamos Siempre soñé con construir una marioneta con hilos porque había visto dibujos en libros, pero nunca había visto una marioneta en vivo, moviéndose, y quería saber cómo sería sacarla de los libros. Y, a los 40 años, dije a ver qué hay acá, y bueno... acá estamos

Rosana, manipulando una de sus creaciones

Aunque al principio la transición técnica presentó complejidades imprevistas, el encuentro con grandes referentes selló su destino: "Yo tenía mucha facilidad para hacerlas, por la experiencia en la facultad y en la plaza, y pensé que iba a ser muy simple. Me encontré construyendo cabezas, manos, pies, y cuando tuve que unirlos y pensar en un comando para que se movieran… (risas) perdí meses intentando y todo era una porquería. Fue hasta que me enteré que venían a dar un taller los hermanos Arana, de Rosario, una compañía de marionetas de hilo. Me inscribí y ellos fueron mis primeros maestros, muy, muy, muy importantes para mí", recordó Roxana.

A partir de allí, comenzó un exigente proceso de formación internacional con maestros de Inglaterra, España y la India, así como intensas residencias en Brasil, perfeccionando una propuesta artística que la llevó dos veces en China, representando con orgullo al teatro de títeres argentino en la prestigiosa Semana de las Artes de Guangzhou (Guangdong).

"Fue muy emocionante porque es la cuna de las marionetas de hilo y que nos invitaran habla de que vamos bien”, dijo sobre su consagratoria experiencia en ese país, un bautismo de fuego para la artista, que recordó una anécdota muy especial en aquellas tierras.

“La escuela de Guangzhou, que es la más vieja de China, fue sede y ahí nos recibieron. En un momento yo estaba jugando con una de las marionetas de nuestras obras, una viejita bailarina, que he llevado a San Juan, y se acercó un señor con una marioneta de un guerrero chino. Me pasa su marioneta y yo le paso la mía, entonces empezamos a jugar. En un momento él me da la mano y aparecen muchos fotógrafos… entonces me entero que era el director de la escuela de Guangzhou… Ese estrechar las manos fue muy simbólico para mí”, rememoró conmovida Roxana, quien, reconoce, tiene un estilo muy particular dentro de un arte muy complejo, quizás el más difícil dentro del teatro de títeres.

Rosana representó dos veces a Argentina en China, cuna del arte de las marionetas

“Lo que hacemos es muy diferente a lo que se ve, mezclamos técnicas, inventamos comandos", sonrió la respetada artista, quien se alegra de que cada vez más haya más mujeres en este arte, antes más asociadas a la construcción que a la manipulación de marionetas en el escenario. “Sí, cada vez hay más, y eso es muy hermoso”, valoró Rosana, que cada vez abraza más fuerte esta pasión.

“Los títeres son magnéticos… No sé cómo funciona porque cada vez que lo quiero pensar, termino con más preguntas que respuestas (risas). Pero hay algo que sucede cuando aparecen los títeres y es que el mundo desaparece. Así”, cerró.

Festival DivertiTeS - Apertura

¿Dónde está Borondongo?

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