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Gran Hermano

Fue uno de los protagonistas de Gran Hermano y ahora vende su fábrica para pagar una deuda millonaria

Brian Lanzelotta decidió desprenderse de “Bien Limpio” después de sufrir una estafa por $17 millones. Había dejado en segundo plano la música para apostar al emprendimiento y una campaña solidaria no alcanzó para salvarlo.

Por Redacción Diario de Cuyo 2 de septiembre de 2026 - 12:32

Brian Lanzelotta pasó de convertirse en uno de los personajes más recordados de Gran Hermano 2015 y desarrollar una carrera dentro de la música tropical a apostar prácticamente todo por un emprendimiento completamente diferente. Sin embargo, después de sufrir una estafa millonaria, el cantante tomó una decisión que intentó evitar hasta último momento: puso en venta su fábrica de papel higiénico para poder afrontar las deudas que le quedaron.

La fábrica se llama Bien Limpio y había pasado a ocupar buena parte de su vida durante el último año. Lanzelotta redujo incluso su actividad musical para concentrarse en el proyecto, que fabricaba y comercializaba papel higiénico y otros productos y que, según contó, continuaba creciendo mes a mes.

Pero todo cambió en agosto. Un supuesto comprador se comunicó con la empresa y realizó un pedido extraordinariamente grande de 3.800 bolsones de papel higiénico, valuado en alrededor de $17 millones. Para poder producir semejante volumen en pocos días, Lanzelotta recurrió a dinero prestado y su suegro incluso tomó un crédito para financiar materias primas como papel, conos y bolsas.

Luego de jornadas de producción contrarreloj, la mercadería fue cargada y despachada. El problema apareció después: los comprobantes de transferencia eran falsos y el dinero nunca ingresó. El CUIT y los datos utilizados correspondían a una empresa existente, pero la operación bancaria no había sido realizada. Tres semanas después de denunciar el fraude y sin avances que le permitieran recuperar el dinero, Lanzelotta comunicó en Instagram que ya no podía sostener económicamente el proyecto.

Brian Lanzelotta anunció en sus redes sociales que decidió vender la fábrica para afrontar las deudas que dejó la estafa. VIDEO / @lanzelottabryanok

En su mensaje explicó que analizó distintas alternativas antes de llegar a esa determinación, pero que el crecimiento de las obligaciones financieras terminó haciendo inviable continuar como propietario.

Se hace imposible seguir adelante con la fábrica”, resumió el músico, quien explicó que necesita concretar la venta para cancelar las deudas. También reconoció el peso personal de abandonar una iniciativa por la que había relegado otras áreas de su vida.

La decisión no implica que Bien Limpio vaya a cerrar. Lanzelotta aseguró que la planta continúa funcionando, cuenta con clientes, proveedores, maquinaria, redes sociales y facturación, y que su intención es vender el emprendimiento completo para que otra persona pueda continuar desarrollándolo. Incluso se ofreció a acompañar al futuro comprador durante la transición.

De Gran Hermano a apostar todo por una fábrica

La historia llamó especialmente la atención por el recorrido que tuvo Lanzelotta después de la televisión. El cantante alcanzó notoriedad nacional con Gran Hermano 2015, una edición en la que se convirtió rápidamente en uno de los participantes con mayor exposición, aunque terminó expulsado del programa antes de la final. Luego desarrolló una carrera en la música tropical y años más tarde llegó a la final de Cantando 2020 junto a Ángela Leiva.

Brian Lanzelotta en Gran Hermano 2015.

Con el tiempo buscó otras fuentes de ingresos. Vendió comida para mascotas, trabajó como barbero y finalmente comenzó a desarrollar Bien Limpio, primero comercializando productos y posteriormente avanzando hacia su propia fabricación. En 2025 contaba públicamente que había vendido su auto para comprar un pequeño camión que le permitiera realizar los repartos.

A comienzos de 2026, la fábrica representaba uno de sus mayores proyectos personales. Lanzelotta hablaba del emprendimiento como una forma de sostener económicamente a su familia y había decidido darle cada vez mayor prioridad frente a los escenarios.

Brian Lanzelotta dejó la música para apostar por una fábrica y ahora debe venderla tras una estafa.

Recaudó millones con una campaña solidaria, pero no alcanzó

Cuando trascendió la estafa, el caso generó una fuerte repercusión y distintas figuras de televisión impulsaron una campaña para ayudarlo. Las donaciones permitieron reunir alrededor de $10 millones, una suma que redujo considerablemente el agujero financiero pero no logró cubrir todo lo perdido ni las obligaciones asumidas para fabricar el pedido.

Mientras tanto, la causa judicial continúa abierta. Después del fraude, seguidores del cantante comenzaron a aportar información y llegaron a detectar parte de la mercadería ofrecida en Mendoza e incluso promocionada a través de redes sociales. La denuncia quedó bajo investigación para establecer quiénes participaron de la maniobra.

Para Lanzelotta, la venta representa el cierre de una etapa en la que había depositado buena parte de sus expectativas laborales. Dejó de priorizar la música, construyó un emprendimiento que estaba creciendo y ahora deberá desprenderse de él para tratar de salir de las deudas que dejó una operación que nunca cobró.

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