Dos exempleadas del cantante español Julio Iglesias lo denunciaron por agresiones sexuales y acoso, según reveló una investigación periodística que lleva más de tres años y que fue difundida recientemente por elDiario.es y Univisión Noticias. Las mujeres trabajaron en distintas residencias del artista y describieron un entorno marcado por el miedo, el control y la violencia.

De acuerdo con los testimonios, una de las denunciantes se desempeñaba como empleada doméstica y la otra como fisioterapeuta personal del cantante. Ambas coincidieron en señalar que, durante su vínculo laboral, sufrieron tocamientos, presiones para mantener encuentros sexuales y reiteradas situaciones de humillación.

Una de las mujeres relató que las agresiones no se limitaban a contactos físicos indebidos, sino que incluían golpes, tirones de pelo y un trato degradante. “No era solamente que te tocaba, era que te lastimaba”, afirmó en su declaración, al describir episodios que, según dijo, se repetían en un clima de intimidación constante.

La fisioterapeuta, en tanto, sostuvo que además de los abusos físicos recibía insultos y descalificaciones permanentes. “Me sentía como un objeto, como una esclava”, expresó, al referirse a un ambiente laboral que definió como de acoso continuo y control absoluto.

En el programa Mediodía Noticias se analizaron las posibles consecuencias judiciales del caso. Según explicaron, las legislaciones de los países involucrados contemplan penas severas: en República Dominicana, los delitos de abuso sexual agravado prevén condenas de entre 10 y 15 años de prisión; en Bahamas, las sanciones pueden llegar a prisión perpetua; y en España, el rango penal es similar al dominicano. Las denuncias deberán ahora ser evaluadas por la Justicia de cada jurisdicción.