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Festival de Tango San Juan

Los maestros del tango Mónica Matera y Diego Gauna llegan por primera vez a San Juan: "Conectar con las personas fue lo que nos invitó a estar en la danza"

En el marco del cuarto Festival de Tango San Juan la pareja estará arribando a la provincia para brindar clases y compartir parte de sus conocimientos y experiencias. En la previa compartieron un mano a mano con DIARIO DE CUYO.

Por Celeste Roco Navea 15 de octubre de 2026 - 06:49

El tango es mucho más que una danza. Es un encuentro, una forma de comunicarse sin palabras y una expresión cultural que atraviesa generaciones y fronteras. Con esa mirada, Mónica Matera y Diego Gauna, la pareja artística que lleva 26 años de trayectoria llegará por primera vez a San Juan para compartir sus conocimientos en el marco de la cuarta edición del Festival de Tango San Juan, que se realizará los días 23, 24 y 25 de octubre.

Los bailarines y maestros tangueros serán protagonistas de cuatro clases durante el fin de semana y de una exhibición prevista para el cierre del festival. En la previa de su visita, dialogaron con DIARIO DE CUYO sobre su vínculo con el tango, la importancia de las milongas y los cambios que atraviesa esta expresión cultural, que continúa sumando nuevas generaciones.

“Es la primera vez que vamos a estar en San Juan. Sabemos que están muy comprometidos, que verdaderamente lo hacen desde un lugar con mucha conexión, de querer construir, de querer mejorar cada día y crecer en esto que es el tango. Nos parece hermoso desde ese punto de vista, desde el encuentro”, expresó Matera sobre su llegada a la provincia.

Para la pareja, la propuesta será una oportunidad para compartir herramientas, experiencias y distintas formas de interpretar el tango, pero también para aprender de quienes participen de las actividades, siendo un momento de intercambio fluido.

Cuatro clases para conocer el tango desde otros lugares con maestros expertos

Durante el festival, Matera y Gauna brindarán cuatro clases grupales, dos el sábado y otras dos el domingo. Las propuestas estarán orientadas tanto al tango salón como al tango escenario, con contenidos técnicos y expresivos adaptados a los diferentes niveles de conocimiento de los participantes.

“Damos nuestras clases de manera clara y ordenada para que, desde lo que se pueda estudiar en ese momento, cada uno pueda crecer en su baile. Las clases son específicas, pero cada uno llega con un conocimiento diferente. Eso se hace interesante al momento de darlas”, explicó Gauna.

Los encuentros abordarán cuatro ejes principales. Uno de ellos será la pisada y la cadencia, con ejercicios para trabajar la caminata y sus distintas calidades según las orquestas. También habrá espacio para los giros y boleos como herramientas rítmicas y melódicas; además de ejercicios sobre el ritmo, las pausas, las dinámicas, el volumen y la acentuación musical.

La cuarta propuesta estará enfocada en el paso del tango al escenario. Allí, los bailarines sanjuaninos explorarán las diferencias entre la improvisación y la coreografía mediante secuencias de adagio y variaciones, con especial atención a la elegancia, la musicalidad y la fuerza interpretativa.

Además de la formación, el domingo la pareja ofrecerá una exhibición en la que recorrerá distintos estilos orquestales. Según anticipó Gauna, será un momento para compartir con el público la energía y las diferentes posibilidades expresivas de esta danza.

La milonga como punto de encuentro entre personas y generaciones

Más allá de la técnica y el espectáculo, para Matera y Gauna el tango se construye en el encuentro con otras personas. Las milongas, esos espacios donde bailarines de distintas edades y experiencias se reúnen para bailar, ocupan un lugar central en su manera de entender y vivir esta expresión cultural.

“Somos maestros muy milongueros, somos de estar en todas las milongas, porque todos los espacios convocan a diferentes públicos. Conectar con las personas fue lo que nos invitó a estar en la danza”, contó Matera. La bailarina destacó que el intercambio entre generaciones es una de las riquezas del tango. En las pistas conviven quienes bailaban antes del año 2000 con personas que se acercaron mucho después, y esa continuidad permite que la tradición se mantenga viva sin dejar de transformarse.

Para Gauna, ese vínculo con los demás también fue fundamental en su propio recorrido. Aunque inicialmente se acercó al tango como una danza y un espectáculo, con el tiempo descubrió que detrás de los movimientos existe una cultura que le da sentido. “El tango es mucho más que la danza, es un bien cultural que nos representa y lo disfrutamos mucho”, afirmó.

Aprender sobre el tango implica conocer los rituales de la milonga, las formas de relacionarse y las dinámicas sociales que se generan alrededor de la música y el baile. Una dimensión que, al entender de Gauna, completa la experiencia y permite comprender por qué esta expresión continúa convocando a personas de distintos lugares.

Una tradición que se transforma y suma jóvenes

Para los bailarines, el tango conserva su esencia, pero también encuentra nuevas formas de expresarse. Gauna aseguró que observa una mayor participación de jóvenes que se identifican con propuestas actuales, con raíces tradicionales, aunque más libres en su interpretación. “El tango es un encuentro con el otro, universalmente es un lenguaje. Podemos bailar con alguien que no sabe tu idioma, pero te entendés con el idioma del tango”, reflexionó.

Matera, por su parte, consideró que también se están produciendo cambios en el tango escénico. Recordó que, años atrás, las convocatorias para integrar orquestas y compañías solían estar vinculadas a audiciones y estructuras más tradicionales. Hoy, observa una búsqueda por recuperar una conexión más directa entre el baile y las raíces del género.

Para la pareja, la evolución no implica dejar atrás la tradición, sino encontrar nuevas maneras de transmitirla sin perder aquello que la hace reconocible.

El desafío de seguir aprendiendo de la mano de expertos

La llegada de Matera y Gauna a San Juan representa una oportunidad para que bailarines locales se acerquen a dos referentes con una extensa trayectoria artística y docente. Sin embargo, ambos plantean la experiencia desde un lugar de intercambio, en el que enseñar también significa seguir aprendiendo.

“Desde nosotros esperamos poder dejar siempre, a través de la enseñanza y de la presencia, contagiar las ganas de seguir, siempre seguir estudiando, porque siempre se puede cavar más profundo y encontrar riquezas en esto del tango. Siempre hay un foco más”, expresó Matera.

Para participar de las clases se puede abonar de manera individual a $15.000 cada una, o acceder al paquete por las cuatro clases a $50.000. Para consultas y reservas los interesados se pueden comunicar con Rafael Lloret al 264 517-8800, o con Fernando Muñoz, al 264 463-2579.

Así, en la cuarta edición del Festival de Tango San Juan, el baile será una excusa para reunir historias, generaciones y experiencias alrededor de una misma pasión. Para Matera y Gauna, el desafío no pasa solamente por transmitir conocimientos técnicos, sino por compartir aquello que los mantiene ligados a esta danza desde hace más de dos décadas: la posibilidad de conectar con otras personas a través del tango.

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