La muerte de Don Domingo Rufino Castro, el pasado 5 de enero, encendió las alarmas en el ámbito cultural de San Juan. Durante décadas, Castro fue el alma mater y custodio del Museo Geográfico Einstein, una institución que atesora una colección paleontológica y arqueológica, emplazada en un túnel caverna en la Sierra Chica de Zonda, en el departamento Rivadavia. Tras semanas de deliberaciones y hasta preocupantes intentos de robo en el predio, el museo seguirá tal cual, al menos por un tiempo. Aunque en un principio desde la Asociación de Museos Privados de San Juan (que el Einstein integra) se barajó la posibilidad de un traslado para resolver problemas de habilitación, la familia de Castro decidió que el Einstein no se mueve y que permanecerá disponible al público.
“El Museo va a seguir manteniendo sus puertas abiertas en el mismo lugar, en las cavernas. Vamos a estar esperando a la gente con todas las ganas de seguir atendiendo, con el entusiasmo que tenía mi papá, pero todo igual”, afirmó Érica Castro. “La gente puede entrar, sacar fotos, hacer videos y hasta entrar con sus mascotas. Todo como Castro lo venía manteniendo, igual”, subrayó, y apuntó que no han tenido contacto aún con Patrimonio de la Provincia: ‘Ni nosotros hemos ido ni ellos han venido”.
Pese a las ganas de sostenerlo, la situación administrativa del Museo Einstein atraviesa una zona gris. El establecimiento carece actualmente de una habilitación formal, que fue lo que observaron quienes proponían el traslado a un lugar de la zona. No obstante, para la familia la solución no es irse, sino obtener el apoyo oficial que su padre no logró.
“Son cavernas hechas hace más de 100 años que no se van a caer nunca, no corremos riesgo. Es el único en su tipo, es una atracción impresionante… Por el momento no contemplamos mudarlo. Lo vamos a mantener así hasta que podamos hablar con el intendente de Rivadavia y ver qué ayuda nos puede dar. Ahora es complicado, por las vacaciones, pero trataremos de tener una reunión en febrero”, explicó la heredera, quien dijo que en el pasado hubo charlas y hasta acuerdos de palabra, pero que nunca se cumplieron.
Hoy las necesidades son básicas pero urgentes. La familia reclama apoyo municipal también para el retiro de residuos acumulados en las inmediaciones y la provisión de un contenedor y baños químicos. “Necesitamos aunque sea esa ayuda mínima”, sentenció la mujer, quien también apuntó a otras carencias, como falta cableado eléctrico adecuado, más y mejores vitrinas y conectividad.
“Queremos ver si podemos poner internet. Eso significa tener ayuda del Gobierno, porque esto es patrimonio cultural para todos. El turista viene de otros países y otras provincias a visitar San Juan por esto”, señaló Érica, quien comentó que están armando la página de Facebook y quieren abrir una cuenta en Instagram. Incluso acotó que hay muchísimas piezas sin exhibir, pero no cree que otro lugar más amplio sea la solución, sino una mejor distribución, con los elementos adecuados.
“En este momento están expuestas mil piezas y hay unas 14 mil guardadas por falta de vitrinas. Hay lugar para poner más vitrinas, imagínate que estábamos lugar para armar el espacio marino. Solo hace falta un poco de ayuda”, apuntó.
De este modo, febrero podría traer definiciones para el futuro del Einstein, si la familia logra su objetivo de hablar y llegar a un acuerdo con las autoridades del departamento. Mientras tanto, el túnel en Rivadavia sigue recibiendo visitantes entre sus rocosas paredes.
Una historia de túneles y tesoros
Tal como informó la heredera del fundador, el Museo tuvo su origen en la casa familiar, por calle Catamarca, en 1984. Luego, a iniciativa de Marcos Mallea -quien financió una publicación alusiva de Castro- y tras una gestión con la administración del entonces intendente Sirerol, se trasladó a las antiguas cavas, realizadas por inmigrantes yugoslavos. El Einstein se instaló en la primera cava y fue inaugurado por el entonces gobernador Leopoldo Bravo. Allí permaneció una década, hasta que se solicitó su traslado a la caverna que ocupa actualmente, ya que la anterior iba ser destinada a una champanera. “Sí fue contra su voluntad, porque Castro no se quería ir de ahí”, apuntó su hija.
Tomá nota:
- Museo Geográfico Einstein
- Días: Abierto todos los días de la semana (de lunes a domingo)
- Horario: De 10:00 a 20:00 h
- Precios de la entrada: Adultos: $5.000. Menores (de 6 a 12 años): $3.000

