Un verdadero sacudón agitó el ambiente tropical tras confirmarse que Marixa Balli asumirá la conducción de Pasión de Sábado. Y aunque será algo temporal, para cubrir las vacaciones de Marcela Baños, la designación de la intérprete de “La Cachaca” desató un áspero cruce entre las dos históricas referentes de la movida.
Se picó Pasión de Sábado: guerra de conductoras
Marcela Baños se va de vacaciones y la producción eligió a su archienemiga, Marixa Balli, como su reemplazo.
La designación removió una rivalidad que data de más de una década, originada cuando Baños se desempeñaba como bailarina de Balli, antes de dar el salto definitivo a la conducción. Ahora, con las emisiones confirmadas al frente del envío, el desembarco de Marixa promete mantener en alta tensión a la movida.
¿Para Baños que lo mira por TV?
Según medios nacionales, el desembarco de Balli en la pantalla de América se gestó de manera inesperada. La animadora titular no disimuló su perplejidad al admitir que se enteró de la noticia por el programa de Ángel de Brito, y no por intermedio de las autoridades del canal.
Baños había conversado previamente con la producción sobre una lista de posibles sustitutas, donde figuraban Sabrina Rojas, Silvina Escudero y Nazarena Vélez, pero reconoció que jamás contempló que la cantante aceptaría asumir la suplencia. Con tono incisivo, deslizó que su rival ansiaba ese lugar.
"Jamás creí ni jamás pensé que ella iba a decir que sí, por ser mi reemplazo, porque ella quiere ser primera", declaró a Intrusos. "Al final quería mi lugar, tenía muchas ganas de hacerlo, así que le vamos a cumplir el sueño de conducir Pasión de Sábado", agregó.
Marixa Balli no se quedó callada
La réplica de Balli no tardó en llegar y elevó la temperatura del asunto. La panelista devolvió el golpe señalando que, si a Baños le provocaba satisfacción pensar que le estaban cumpliendo un deseo, era libre de imaginarlo.
"Que crea lo que quiera. Si es feliz y eso le da felicidad, me parece genial", lanzó, no sin expresar su fastidio ante la acusación de estar obsesionada con el protagonismo.
“ Cómo me rompen las bolas con eso, porque, ¿quién quiere ser la primera? ¿Quién quiere ser la única? Qué mambo que tienen en endosarme que yo quiero siempre conducir... Tengo, te juro, las bolas al plato con todo ese tipo de cosas”, disparó.