EEUU, 8 de mayo.- Los países desarrollados duplicaron la tasa promedio de nacimientos prematuros al 6% desde 1995, pese a los esfuerzos por reducir el fenómeno. En todo el mundo, 15 millones de los 135 millones de bebés que nacieron en 2010 lo hicieron antes de la semana 37 de gestación. Mientras que 1,1 millón murió, según el reporte Born Too Soon (Nacer Muy Pronto), que fue compilado como parte de la iniciativa de Naciones Unidas "Cada Mujer, cada Niño".
El informe, con un proceso de confección de tres años y escrito por expertos de 11 países, busca generar atención en el problema y atraer donaciones de los gobiernos y entidades benéficas para solucionarlo.
Analiza los nacimientos prematuros en 184 naciones, el mayor número estudiado hasta el momento. De las 65 naciones desarrolladas que mantuvieron datos confiables durante los años, sólo Croacia, Ecuador y Estonia redujeron su tasa desde la década de 1990.
En los otros 62, pese a la presencia también de programas, por ejemplo, para mejorar la atención prenatal y disminuir la cantidad de cesáreas, aumentaron de un promedio del 3 al 6 por ciento.
La falta de avance es provocada en parte por "mitos y percepciones erradas" por parte de las agencias de salud públicas, señaló el doctor Christopher Howson, autor del reporte.
Las equivocaciones incluyen la idea de que los nacimientos prematuros son poco comunes y entonces no son un problema importante que merezca atención y recursos. "Este informe acaba con esa idea", afirmó. "No sólo no es extraño, sino que es común y provoca muertes", agregó.
Los partos prematuros representan casi la mitad de las muertes de recién nacidos a nivel global, lo que los convierte en la segunda causa de muerte en menores de 5 años, luego de la neumonía.
Mientras que más del 90% de los bebés nacidos antes de las 28 semanas de gestación en los países ricos sobrevive, en las naciones pobres esa misma cantidad muere.
Nueve de los 11 estados con las tasas de prematuridad más altas -esto es por encima del 15%- se encuentran en África subsahariana. Unión de las Comoras y Congo registran un valor 16,7 por cada 100 nacimientos vivos; Zimbabue de 16,6.
Sin embargo, el problema no afecta simplemente a los más pobres y entre los diez con mayor número de esos nacimientos están incluso los Estados Unidos y economías emergentes como Brasil.
¿Por qué nacen bebés prematuros?
En muchos casos refleja el hecho de que la pobreza está asociada con muchos de los motivos por los cuales las mujeres entran en trabajo de parto demasiado rápido: atención prenatal inadecuada, infecciones como la malaria y el VIH, hipertensión, obesidad o bajo peso, abuso de sustancias incluido el tabaco y diabetes.
Pero la división ricos-pobres no es la más adecuada. Luego de Bielorrusia, la siguiente tasa más baja es la de Ecuador (5,1); seguida de Letonia (5,3); Finlandia,Croacia y Samoa (5,5) y Japón y Suecia (5,9).
En los países más ricos, las causas de prematuridad incluyen la mayor edad de las madres, los embarazos múltiples debido a los tratamientos de fertilidad y las inducciones y cesáreas por conveniencia en lugar de necesidad médica.
"Muchas mujeres y sus médicos optan por la semana 37 para inducir el trabajo de parto o tener una cesárea", dijo la pediatra Joy Lawn, de Save the Children, también autora del informe.
Pero dado que determinar la edad gestacional no es una ciencia exacta, muchos bebés supuestamente de 37 semanas de gestación "tendrían menos de 35 semanas" de desarrollo, indicó.
Soluciones de bajo costo
Las muertes prematuras podrían reducirse un 75% a través de intervenciones económicas o sin costo, dijo Lawn. Entre ellas: enseñar a las madres a llevar a sus recién nacidos al "estilo canguro", sobre el pecho, para mantenerlos a temperatura cálida.
Eso podría salvar a 450.000 bebés por año; mientras que las inyecciones de corticosteroides a las madres con trabajo de parto prematuro, que ayudan al desarrollo pulmonar del feto, cuesta 1 dólar y podrían salvar a 370.000 menores.
La solución final -mantener a cada bebé en el útero materno durante 40 semanas- es un desafío. Mejorar la salud materna tratando la hipertensión y las infecciones ayudaría, así como también cambiar las prácticas obstétricas para que el trabajo de parto no sea inducido sin motivos médicos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y sus socios establecieron dos metas para el 2025: eliminar la mortalidad por nacimientos prematuros en países donde la tasa de parto prematuro está por debajo del 5%, y reducir a la mitad la mortalidad donde se supera ese porcentaje.
