Un luz que no se apaga. La muerte de Diana hizo vivir los días sombríos en los 65 años de reinado de Isabel II. Hoy, 20 años después su legado de amor en el corazón de los británicos sigue intacto.

 

Desde documentales en televisión y los recuerdos de sus hijos hasta una serie de nuevas "revelaciones" y renovadas teorías sobre su muerte, la princesa británica Diana acapara otra vez los titulares de la prensa del mundo 20 años después de su fallecimiento.

Una investigación francesa, otra investigación de años de la policía británica y una pesquisa forense concluyeron que no hubo crimen en el accidente fatal de la princesa Diana, pero eso no puso fin a las conjeturas de que "La Princesa del pueblo" fue víctima de un complot del Establishment.

La princesa de 36 años salió del Hotel Ritz en París justo después de la medianoche el 31 de agosto de 1997 con su novio Dodi Fayed (42) y su guardaespaldas, Trevor Rees-Jones. Su Mercedes, perseguido por paparazzi, se estrelló contra una columna de concreto en el túnel del Pont de l"Alma a más de 100 kph (60 mph).

La princesa, Fayed y el conductor, Henri Paul, murieron. Rees-Jones salió herido pero sobrevivió..

Diana era la mujer más famosa del mundo en ese momento, y su discusión pública de su matrimonio infeliz había sido una vergüenza mayor para la familia real británica desde que ella y el príncipe Carlos se separaron en 1992.

Diana había escrito en una carta en 1995 que temía que Carlos estuviera "planeando un "accidente" en mi auto", aunque también había especulado sobre morir en un choque de helicóptero o avión.

El teórico conspirativo más ruidoso fue el padre de Dodi, Mohammad Al Fayed, un acaudalado empresario propietario del Ritz en París y de las tiendas por departamentos Harrods en Londres. Él insistió en que el príncipe Felipe, esposo de la reina Isabel II, había dirigido una conspiración con espías británicos para matar a Diana y Dodi porque desaprobaba su relación.

Al Fayed alegó que Diana estaba embarazada y planeaba casarse con Dodi, y que la familia real no podría permitir que la princesa Diana se casara porque así el príncipe Guillermo -segundo en la línea de sucesión de la corona británica- pasaría a tener un padrastro musulmán.

Al Fayed afirmó que el exprimer ministro Tony Blair, los servicios de inteligencia británicos, el MI5, el MI6 y el embajador británico en Francia en ese momento, Michael Jay, fueron parte de la trama.

Pero varias investigaciones descartaron una conspiración criminal en la muerte de lady Diana.

Una corte francesa sentenció en 1999 que el choque fue un accidente ocasionado por Paul, quien estaba ebrio y conducía al doble del límite de velocidad legal.

En el 2007, se abrió una investigación ante un juez y un jurado en los Reales Tribunales de Justicia de Londres. Se escuchó a 240 testigos antes de concluir en abril del 2008 que los culpables de la muerte de Diana eran las acciones imprudentes de su chófer y los paparazzi.

En 2008, una importante investigación realizada por parte de las autoridades francesas y la Policía Metropolitana en la denominada la "operación Paget", también halló que Paul estaba borracho y que iba a alta velocidad para eludir a los fotógrafos que los perseguían. De acuerdo con el reporte de esta investigación, Diana no estaba embarazada y no planeaba casarse con Dodi. Entonces concluyó que la muerte de Diana "fue un trágico accidente".

500 millones de personas vieron por TV la boda de Diana.

En el 2013, la policía británica investigó alegatos de un exsoldado anónimo de que la unidad de fuerzas especiales británicas, la SAS, estuvo involucrada en la muerte de Diana. La policía determinó que "no hay evidencia creíble" y declinó reabrir el caso. Pero todavía quedan interrogantes.

Aún hay suficientes misterios como para asegurar que las teorías conspirativas sobre Diana nunca terminarán por completo. No hay imágenes de cámaras de seguridad del accidente, aunque sí había cámaras en el túnel.

Algunos testigos reportaron haber visto luces fuertes en el túnel justo antes del accidente, otros no. Y la policía nunca ha rastreado a un Fiat que fue visto en el túnel y que habría chocado con el vehículo de Diana antes del accidente.

El fallecimiento repentino de generó la manifestación pública de pena más grande vista en Gran Bretaña y pocos, desde entonces, han cautivado al mundo como ella lo hizo. "Nunca habrá nadie como Diana", dijo Ingrid Seward, editora en jefe de la revista Majesty y autora de "Diana: The Last Word".