Libia, 20 de marzo.- Al igual que lo sucedido en la madrugada del sábado, las fuerzas de Muammar Khadafi buscan blindar la residencia del dictador en la capital ante el ataque de la coalición internacional que encabezan los Estados Unidos y Francia, para detener la feroz represión del régimen.

En momentos en que se reanudaban los ataques sobre Tríploli, el portavoz del Ejército libio anunció un nuevo alto el fuego, en respuesta al llamamiento del comité de la Unión Africana (UA) sobre Libia para que "cesen las hostilidades", efectuado el sábado.

La noticia se conoció cuando en una jornada en la que el avance aliado había obligado a las fuerzas del régimen a retroceder.

La segunda noche de ataques estuvo precedida por una exitosa operación que permitió a los rebeldes que estaban en Bengasi evitar el avance de las tropas libias. Aviones franceses sobrevuelan el cielo sin encontrar resistencias, y tanto las autoridades de ese país como de los Estados Unidos destacaron la "eficacia" de la ofensiva.

El jefe del Estado Mayor del Ejército estadounidense, el almirante Mike Mullen, confirmó que la alianza no tuvo mayores problemas para implantar una zona de exclusión aérea, con la que impedirán que los aviones de Khadafi transiten los cielos libios.

Los oficiales estadounidenses informaron que el ataque del sábado fue exitoso pero no eliminó por completo las defensas antiaéreas libias.