La Comisión de Electoral de Quejas de Afganistán (CEQ), organismo respaldado por Naciones Unidas, ordenó ayer invalidar los votos de 210 oficinas de votación en su informe sobre la falsificación de votos en las elecciones presidenciales de agosto pasado.
Tras la decisión de la CEQ, observadores internacionales pidieron una segunda vuelta en Afganistán. La entrega de estas conclusiones por parte de la CEQ despeja el camino a la Comisión Electoral Independiente para que anuncie un resultado oficial, lo que permitirá saber si el actual presidente, Hamid Karzai mantendrá la mayoría absoluta en la primera vuelta electoral una vez restadas del cómputo total las papeletas falsificadas.
La CEQ, que entrega estos resultados tras una investigación de más de dos meses, surgida a partir de acusaciones ante presunta manipulación de votos en las elecciones del 20 de agosto pasado, ordenó que se aplique un "coeficiente de fraude" al escrutinio de parte de los votos.
En caso de demostrarse que Karzai no alcanzó el porcentaje necesario de sufragios para ganar la primera vuelta, un 50%, deberá convocar a una segunda vuelta frente a su principal rival, Abdulá Abdulá.
Los primeros resultados oficiales otorgaban a Karzai más del 54% de los votos y un 28% a su rival, situación que lo habilitaba para renovar su mandato sin necesidad de acudir a un ballottage. Karzai, que reconocía la existencia de irregularidades en el escrutinio, minimizó este hecho. Si finalmente los votos anulados superan los 350.000, los afganos deberían volver a votar en noviembre. La legislación afgana dice que esta nueva consulta debe celebrarse dos semanas después de conocer los resultados definitivos. La respuesta internacional ante las conclusiones de la Comisión no se hizo esperar. La Unión Europea, que ya había puesto en duda los primeros datos oficiales, defendió la celebración de una eventual segunda vuelta "si la CEQ lo considera necesario". El ministro sueco de Asuntos Exteriores, Carl Bildt, aseguró que "si estos resultados señalan la necesidad de una segunda ronda, debe celebrarse otra vuelta", mientras Estados Unidos consideró fundamental que Afganistán tenga un "Gobierno legitimo"’.
