El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, fue internado ayer en un hospital de Brasil, hacia donde fue transportado de urgencia ayer en un avión privado, para ser atendido a raíz de un edema en la faringe que le provocó una infección en la zona, con riesgo de extenderse a pulmones y corazón lo que pondría en serio riesgo su vida en momentos que realiza un tratamiento contra el cáncer.
Lugo, de 59 años, había sido hospitalizado el jueves por una dolencia identificada inicialmente como una alergia, pero estudios posteriores confirmaron la existencia de una infección en la faringe que se habría originado por un problema dental que de no ser tratada podría extenderse al tórax, explicó el infectólogo Eugenio Báez.
"Es una zona de mucho riesgo porque tiene la posibilidad de que el líquido se escurrirse para abajo y llegar al mediastino entre los pulmones y el corazón (…) esa es una zona muy delicada y una infección de ese nivel es de alto riesgo para la vida de los pacientes", dijo Báez.
El ministro de Comunicaciones, Augusto Dos Santos, dijo que el presidente "entró caminando y estuvo dialogando con los médicos y directivos del hospital" Sirio-libanés de Sao Paulo, donde los médicos le practicarían un drenaje quirúrgico para tratar la infección que le ha hinchado toda la cara.
Según las primeras estimaciones, Lugo debería estar internado al menos una semana.
Lugo fue diagnosticado con linfoma no Hodgkin con afectación ósea a comienzos de agosto y se sometió a tres sesiones de quimioterapia. La última le fue administrada hace una semana y le debilitó las defensas, dejándolo vulnerable a las infecciones.
El infectólogo paraguayo Martín Agüero dijo que el diagnóstico del mandatario era "por lo menos preocupante".
